Hoy Escribe

CASO ZHENLI YE GON: SIN CASA, SIN DINERO Y SIN SENTENCIA

Ricardo Ravelo/STAFF SOL YUCATÁN

El Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) finalmente subastó la residencia que perteneció al empresario de origen chino Zheli Ye Gon, preso en el penal del Altiplano bajo cargos de narcotráfico y lavado de dinero.

La casa fue comprada en tan sólo diez minutos, vía telefónica, por una persona que pagó por el inmueble 102 millones de pesos y que, según ofreció el presidente Andrés Manuel López Obrador, será presentado en su conferencia mañanera para que se conozca al comprador.

La residencia –localizada en Sierra Madre 515, Lomas de Chapultepec, una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México –tiene historia: perteneció al general Alfonso Corona del Rosal, quien fue regente del Distrito Federal de 1966 a 1970; oriundo de hidalgo, Corona del Rosal ocupó diversos cargos en la administración pública.

Luego la casa fue heredada a su hijo, Germán Corona del Rosal, quien también desempeñó una larga carrera política: fue delegado en Gustavo A. Madero, Director de Investigaciones Políticas y Sociales de la Secretaría de Gobernación, delegado de la Secretaría de Programación y Presupuesto en Hidalgo, entre otros encargos.

En el año 2003, Corona del Rosal le vendió la casa a Zheli Ye Gon en 985 mil dólares. La operación fue protocolizada por la notaría 116 de la Ciudad de México a cargo de Ignacio Morales Lechuga, exprocurador General de la República y exembajador de México en Francia.

Recientemente, el articulista Alfredo Jalife-Rahme dijo que el verdadero dueño de la casa era precisamente Morales Lechuga, quien de inmediato desmintió el dato a través de su cuenta de twitter, en cuyo mensaje dijo que llevaría a Jalife-Rahme a juicio por la publicación de tal infundio.

Lo que sí reconoció Morales Lechuga fue haber actuado como notario público en la compra-venta de ese inmueble.

La polémica residencia saltó a la fama en 2007 cuando la entonces Procuraduría General de la República efectuó el más cuantioso aseguramiento de dinero en efectivo de la historia: 205 millones de dólares, más 17 millones 306 mil pesos, más 201 mil 460 euros, así como cantidades menores en diversas monedas.

Agentes federales a cargo del cateo aseguraron que durante la revisión no encontraron armas ni drogas y que al término del mismo, cuando la mayoría de los agentes ya estaban en la calle, un policía permaneció en el interior y al golpear una puerta con la culata de su rifle observó que se abrió y en ese momento tuvo frente a sus ojos aquella montaña de dinero que, según describió, rosaba el techo de la casa.

De inmediato llamó a sus compañeros, quienes se quedaron atónitos ante aquella inmensidad de dinero jamás vista por ninguno de ellos.
La PGR procedió al aseguramiento del dinero. Para contarlo se tuvo que solicitar apoyo a la Comisión Bancaria y de Valores que dispuso de varios contadores armados con máquinas para contar con precisión el dinero hallado en la residencia de Ye Gon.

Tras el aseguramiento, el empresario de origen chino acusó a Javier Lozano, entonces secretario del Trabajo en el sexenio de Felipe Calderón, de haberle dado a guardar aquella suma; se dijo entonces que los recursos eran parte de un sobrante que no se utilizó en la campaña de Felipe Calderón y que otra parte se había guardado en algunas iglesias.

Ye Gon acusó que fue extorsionado varias veces por agentes federales y hasta por el propio Lozano si no guardaba el dinero. De ahí surgió aquella famosa frase con la que le habrían amenazado: “Copelas, o cuello”.

La historia de Zhenli Ye Gon tiene varios vericuetos: llegó a la Ciudad de México procedente de Hong Kong en 1994 y se instaló en el famoso barrio chino. Se casó en 1996 con Tomoiyi Marx Yu, nacida en la Ciudad de México en 1966, pero pronto se convirtió en su socia y constituyeron varias empresas familiares dedicadas a la importación y exportación, así como al ramo inmobiliario.

En el año 2000, Ye Gon constituyó la empresa Unimed Pharm Chem, dedicada al sector farmacéutico, aunque más tarde dicha compañía se dedicó a la importación de precursores químicos –pseusoefedrina, sobre todo –que, de acuerdo con las investigaciones de la época, Ye Gon le surtía tanto al cártel de Sinaloa como al de Jalisco Nueva Generación.

En Toluca, Estado de México, Ye Gon construyó un laboratorio para fabricar medicamentos; sin embargo, las autoridades federales dijeron que esas instalaciones también se utilizaban para la fabricación de drogas sintéticas, pues la efedrina –traída de Indonesia, Hong Kong y Alemania, principalmente –era la base para la elaboración de las llamadas drogas de diseño.


Ye Gon llegó a ser uno de los empresarios que más efedrina importaba a México. Todo ello, con permisos oficiales, pues la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) le otorgaba las autorizaciones sin objeción alguna. La efedrina también se utiliza en la industria farmacéutica, principalmente para elaborar medicamentos antigripales. Las cuantiosas importaciones de esas sustancias por parte del empresario chino daban cuenta de que México enfrentaba una crisis de enfermedades respiratorias. Pero gran parte de los volúmenes de la sustancia terminaban en poder de los cárteles con los que Ye Gon tenía tratos comerciales.


Zheli Ye Gon se daba una vida de príncipe: disfrutaba se viajes por Estados Unidos y su lugar favorito era Las Vegas, a donde acudía a jugar a los casinos, donde perdía miles de dólares todos los días. El Departamento de Justicia le comenzó a seguir los pasos. Sus agentes observaban que Ye Gon perdía mucho dinero, sin que aparentemente le importara. Pronto se dieron cuenta que algunos mafiosos suelen perder demasiado dinero en el juego como una forma de lavar activos.

Este era el modus operandis, de acuerdo con el Departamento de Justicia: Ye Gon jugaba en el casino “Venetiano Palazzo”. Se infiere que había acuerdo con los dueños para que Ye Gon perdiera sumas millonarias todos los días. “El dinero que se paga a los Estados Unidos representa el dinero enviado al casino Veneciano por parte de Zhenli Ye Gon. Entre 2006 y 2007, Ye Gon era el mayor jugador que apostaba en efectivo”, concluyó el Departamento del Tesoro.


En otro de sus viajes a Estados Unidos, en julio de 2007, Zheli Ye Gon fue detenido por la Drug Enforcement Administration (DEA), que ya lo investigaba desde meses atrás, cuando la PGR aseguró veinte toneladas de pseudoefedrina en Lázaro Cárdenas, Michoacán, el llamado puerto de la mafia. 

El cargamento provenía de Hong Kong. Este aseguramiento llevó a las autoridades federales a realizar el cateo en la residencia de Lomas de Chapultepec, donde se hallaron los 205 millones de dólares y otras sumas en efectivo.

Después del aseguramiento del dinero, el gobierno de Felipe Calderón realizó diversas maniobras para disfrazar el destino final de esos recursos, lo que recientemente causó polémica cuando, en una conferencia mañanera, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que su gobierno investigaría el destino del dinero asegurado a Ye Gon.

De inmediato, el expresidente Felipe Calderón lanzó un twitter aduciendo que el dinero se utilizó durante su gobierno para la atención de las adicciones.

Pero ocurre que, después de que la PGR aseguró el dinero, el Banco del Ejército (Banjército) realizó una transferencia por la suma total al Bank of América, supuestamente porque el gobierno norteamericano solicitó los fondos. Luego se dijo que se habían depositado en la Reserva Federal de México, luego se argumentó que se utilizarían para el combate al crimen organizado, la procuración y la administración de justicia. Finalmente, Calderón dijo que se invirtieron en programas contra las adicciones, aunque cuando todavía era presidente dijo que “una parte” de esos fondos se canalizarían al tratamiento de las adicciones.

La defensa de Ye Gon cuestionó la decisión del gobierno de Calderón al asegurar los recursos y enviarlos a Estados Unidos cuando ni siquiera se había demostrado el origen ilegal de los mismos; tampoco le permitieron a Ye Gon, de acuerdo con la defensa, presentar las pruebas que, dijeron, acreditaban el origen de los recursos. De esa forma, aseguraron entonces los abogados de Ye Gon, el gobierno se quedó con el dinero y las propiedades del empresario sin ser oído ni vencido en juicio. 

El empresario de origen chino fue absuelto por la justicia norteamericana al no hallar pruebas en su contra. Fue extraditado a México en octubre de 2016, donde tenía cuentas pendientes con la justicia, por lo que fue internado en el penal del Altiplano, en el Estado de México, donde permanece recluido bajo los cargos de narcotráfico, delincuencia organizada en varias modalidades y lavado de dinero.

Ye Gon luchó jurídicamente en Estados Unidos para no ser extraditado. Entre otros recursos, alegó ser perseguido político en México, particularmente del gobierno panista encabezado por Felipe Calderón. El gobierno de López Obrador tiene dudas sobre el uso del dinero asegurado a Ye Gon, por lo que ya se investiga si realmente estos recursos fueron utilizados para alguna obra social o terminaron en la bolsa de algún funcionario de la administración calderonista.

Unos días después de que se anunció que la residencia iba a ser subastada, Zhenli Ye Gon interpuso un amparo contra la subasta de su propiedad, pero ni así pudo evitarse su venta.

Ye Gon no ha sido sentenciado en México por ningún delito. Su principal cómplice, Juan JoséEscandón Paz, fue sentenciado en primera instancia a 20 años de prisión, pero un tribunal de alzada lo absolvió en forma definitiva de cualquier cargo por delincuencia organizada.

La magistrada Sara Olimpia Reyes echó abajo la sentencia porque el expediente carecía de pruebas y las conclusiones acusatorias de la PGR eran copias simples sin certificar.

Ye Gon aún no ha sido sentenciado. De salir en libertad, enfrentará  uno de los dramas más dolorosos: su casa fue vendida y el dinero asegurado ya se gastó en la atención de las adicciones, según adujo el expresidente Calderón, aunque lo dicho por el exmandatario –precisamente por dudoso -- ya es objeto de una investigación.

Related posts

DESAFÍO

Rafael Loret de Mola

Lorem ipsum dolor sit amet.

admin

EL ENFERMO GLOTÓN

La Columna Medica del Sol

Leave a Comment