Nacionales

EL CÁRTEL DE LOS BELTRÁN LEYVA Y “EL MOCHOMO”

*El 19 de enero de 2001, Alfredo Beltrán Leyva encabezó la reunión de “Capos de Capos”,
en Cuernavaca, Morelos

*Al cónclave, asistieron “El Mayo” Zambada, “El Viceroy”, Vicente Zambada Niebla, “El Nacho” Coronel, “El Azul” y “El Chapo”, con lo que nacería el Cártel de la Federación

SOL QUINTANA ROO/SOL YUCATÁN/LA OPINIÓN DE MÉXICO

(Tercera de cuatro partes)

Ciudad de México.- Como señalamos en entregas anteriores, de la mano del “Chapo”, los hermanos Beltrán alcanzaron la cumbre de las drogas, con dominio en el Distrito Federal, Estado de México, Sonora, Sinaloa, Guerrero, Chiapas, Querétaro, Jalisco, Quintana Roo, Tamaulipas y Nuevo León, incluso tras la primera fuga del “Chapo”, el 19 de enero de 2001, Alfredo Beltrán Leyva, “El Mochomo”, encabezó la reunión de “Capos de Capos”, en Cuernavaca, Morelos.

Al cónclave, asistieron Ismael “El Mayo” Zambada García, Vicente Carrillo Fuentes, “El Viceroy”, Vicente Zambada Niebla, Ignacio “El Nacho” Coronel Villarreal, Juan José Esparragoza Moreno, “El Azul” y “El Chapo” Guzmán, con lo que nacería el Cártel de la Federación.

La fama del “Mochomo” había alcanzado tal nivel, que le compusieron varios corridos, interpretados por diversos grupos, como Los Canelos de Durango, El Potro de Sinaloa, Fidel Rueda, Diego Rivas, Gerardo Ortiz y Los Juniors de Culiacán, entre otros.

Uno de ellos decía:

Con una fija mirada,

hombre de barba cerrada,

con un acento de orden,

así le habla a su plebada,

caballero y buen amigo,

Alfredo Beltrán se llama.

Como si fueran mochomos,

así lo sigue su raza,

siempre los miro cargados,

de subida o de bajada,

si calienta mucho el sol,

se encuevan con todo y carga.

Por eso es jefe en la tribu,

lo tiene bien merecido,

números para las cuentas,

la mano para el amigo,

caricias para las damas,

balas pa’ los enemigos.

Se aproxima un 32,

junto con un 36,

el siete le dice al 20,

quiero que se ponga al cien,

lo espero en la 27,

empezando a amanecer. (Sic).

Todo marchaba sobre ruedas entre Guzmán y los Beltrán pero esa relación se rompería en forma definitiva el 20 de enero de 2008, precisamente con la captura del menor de los hermanos Beltrán: “El Mochomo”.

Al día siguiente de su aprehensión fue presentado en conferencia de prensa como uno de los grandes trofeos de las autoridades.

La detención la realizaron tropas del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales y de la IX Zona Militar, en pleno centro de Culiacán, Sinaloa, pero se la adjudicaron la PGR y la naciente SSPF.

Derivado de su captura, se realizaron sendos cateos en residencias ubicadas en el sur del Distrito Federal, donde detuvieron a otros sicarios y aseguraron armas largas, cortas, lanzagranadas, granadas de fragmentación, aturdidoras y de humo, así como chalecos balísticos. Esos lugares funcionaban como casas de seguridad de los Beltrán.

Fue un secreto a voces que la aprehensión del “Mochomo” había sido resultado de un pacto entre Guzmán Loera y las autoridades federales, a cambio de seguirle dando protección para operar.

Durante cuartro meses no pasó nada, pero los hermanos rumiaban su venganza.

Otra delación del “Chapo” Guzmán ocasionó que Arturo Beltrán Leyva, estuviera a punto de ser capturado por agentes federales al mando de Édgar Eusebio Millán Gómez, comisario de la Policía Federal Preventiva, la noche del 7 de mayo de ese mismo año.

Hubo un enfrentamiento y persecución, pero Arturo logró huir.

Millán Gómez regresó al cuartel de la PFP, en el sur de la Ciudad de México, para rendir su parte informativo y como ya se le había hecho tarde, decidió no ir hasta su casa, en el Pedregal, sino ir a la casa de sus padres, en la colonia Guerrero.

Llegó la madrugada del día 8 a un inmueble en las calles de Magnolia. Abrió el zaguán y entró al predio.

En cuanto entró se escucharon ráfagas de metralleta, pues ya lo esperaban varios pistoleros que en cuanto traspuso la puerta lo acribillaron.

Los escoltas repelieron el fuego y lograron herir a uno de los agresores al que detuvieron. Los demás escaparon, pero el jefe policíaco había muerto instantáneamente.

Ese mismo día, en pleno centro de la ciudad de Culiacán, fue asesinado Edgar Guzmán López, hijo de Joaquín Guzmán, en el estacionamiento de un supermercado. Un comando armado lo “cazó” cuando bajaba de su vehículo.

La policía concluyó que el asesinato de Millán Gómez y la ejecución del hijo del “Chapo”, habían sido una venganza de parte de los Beltrán, Arturo y Héctor, que en ese tiempo no había sido capturado, por la detención de Alfredo y la casi captura del primero.

Así, se centraron las autoridades en la captura de los hermanos Beltrán. Se rumuró que también “Chapo” estaba colaborando con la policía para atraparlos.

Related posts

NI COVID-19 FRENA LA VIOLENCIA EN EL PAÍS, 79 EJECUCIONES EN JUEVES; ENTRE ELLOS, FUNCIONARIA DE MORELOS

admin

SECRETARIO DE HACIENDA DE MÉXICO, DA POSITIVO POR COVID-19

Redaccion

DECOMISAN EN AEROPUERTO DE MÉRIDA CASI 19 KILOS DE BUCHES DE TOTOABA

admin

Leave a Comment