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EMPLEADOS DE AMLO A GUBERNATURAS

*Además de la crisis económica y sanitaria, México está al borde de una de carácter político. AMLO buscará mantener una base electoral que le permita alcanzar si no la mayoría en el Congreso, sí una influencia política importante, por lo que enviará a algunos miembros de su gabinete a los comicios del 6 de junio de 2021.

*A más tardar en diciembre próximo, el Presidente tendrá que estar renovando a varios secretarios de Estado y funcionarios de su gobierno como parte de una estrategia preventiva frente a la baja de su popularidad y de su partido Morena en las principales encuestas y preferencias electorales.

*En los hechos, los integrantes del gabinete cumplen funciones ornamentales. En juego hay pocos recursos económicos y todo el poder lo concentra el presidente López Obrador. Las dependencias de gobierno han sido disminuidas y se les da tan poca importancia que sus titulares se vuelven funcionarios innecesarios.

STAFF SOL QUINTANA ROO/ SOL YUCATAN/ LA OPINIÓN DE MEXICO

Ciudad de México.- Las maniobras del presidente López Obrador están dirigidas a ganar las elecciones del 6 de junio de 2021 a cualquier precio, pues del desempeño de su partido Morena para mantener la mayoría en el Congreso depende la continuidad de su proyecto de gobierno para la segunda mitad de la administración.

AMLO confía en que su clientela electoral votará por Morena a pesar de la crisis económica, el creciente desempleo, las decenas de miles de muertos por el mal manejo de la pandemia del Covid-19 y la inseguridad galopante.

Lo peor es que el presidente López Obrador no reconoce que la pérdida de empleos, la recesión, la violencia criminal, los fallecimientos por la pandemia, tienen graves consecuencias para millones de mexicanos, especialmente para los sectores más vulnerables, muchos de las cuales votaron por su proyecto de gobierno.

Con miras a las elecciones el año entrante, AMLO se dedica a transferir recursos monetarios a adultos mayores, jóvenes estudiantes, madres solteras, personas discapacitadas, entre otros sectores; además, a través de sus giras por todo el país, alimenta cotidianamente sus relaciones con la población con el solo propósito de alcanzar la victoria en las urnas el 6 de junio próximo.

El problema del Presidente es que carece de una estrategia para el desarrollo y crecimiento del país, y de hecho ha demostrado incapacidad e incompetencia para reactivar la economía a raíz de la contingencia sanitaria provocada por el Covid-19.

La pérdida de aprobación en las encuestas, las pésimas decisiones en el uso de los recursos públicos y la falta de acciones contundentes que mitiguen la crisis económica, han encendido focos rojos que alertan sobre aprietos políticos para el presidente López Obrador.

Politólogos y académicos coinciden en que la situación que vive el país provocada no solo por la pandemia sino por malas decisiones en materia económica, representa una alerta para AMLO y un factor para que Morena y aliados no se lleven el carro completo en las elecciones del próximo año.

Sostienen que los discursos que López Obrador utilizó durante su campaña presidencial en el 2018 ya no son eficaces en estos momentos y que dependerá del manejo de la crisis económica, el cómo será visto por los mexicanos en los meses por venir y que finalmente será determinante para él y su partido Morena.

A decir de los especialistas, la popularidad de Morena ha bajado más que la del Presidente, por lo que seguramente tendrá problemas para mantener la mayoría que actualmente tiene en el Congreso de la Unión.

La popularidad de López Obrador se está acabando en sectores importantes como la clase media, media baja y media alta, incluso entre aquellos que confiaban en un cambio; mucha gente no solamente está decepcionada de la 4T sino que se ha vuelto crítica del gobierno lopezobradorista

La estrategia del Presidente está encaminada a ganar las elecciones en 2021 a como dé lugar; su apuesta es que su base, ahora clientela, se preservará intacta a pesar de las dolencias económicas y el desempleo, opinó Luis Rubio, presidente del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales y de México Evalúa-Centro de Investigación para el Desarrollo, A.C. (CIDAC).

El especialista aseguró que los esfuerzos del presidente López Obrador enfocados en mantener su posición política intacta para las próximas elecciones, se sustentan en la confianza de que la economía de Estados Unidos será suficientemente fuerte para generar la demanda necesaria para sostener las exportaciones mexicanas.

Como principal motor de nuestra economía, las exportaciones son clave para cualquier conato de recuperación económica, como bien aprendimos en 2009, cuando la recesión americana causó casi una depresión en México, explicó Rubio en una columna publicada en el diario Reforma.

La irrupción de la epidemia por coronavirus en México y sus repercusiones sociales y económicas, así como el advenimiento de un gobierno transformador, supone un “rompimiento” con las antiguas formas de conducir a un país, menciona Rubio.

En ocasiones los cambios mejoran el futuro, otros equivalen a darse un tiro en el pie, señaló.

Dijo que ante la interrogante de si a esta administración lo impulsa el ansia de cambio de régimen, “el gobierno no ha hecho sino intentar recrear la vieja presidencia mexicana, pero esos esfuerzos han venido aparejados de consecuencias no anticipadas. Quizá no se hayan percatado que mientras mayor el control, mayor el deterioro: en un mundo abierto, las restricciones, cancelaciones e imposiciones tienen un costo incremental.”, refirió.

Rubio ejemplificó el manejo de la pandemia sin agendas encontradas, en países como Alemania o Corea, quienes de manera exitosa han logrado un retorno a algún grado de normalidad que ha sido aplaudido por su ciudadanía.

Sin embargo, en el caso de México, el escenario es distinto. De acuerdo con el especialista en asuntos internacionales, el gobierno actual se ganó la decepción de una buena parte de la población, cuestión que confirman las encuestas.

Ante esta situación, destacó, López Obrador no ha reconocido que el desempleo y la recesión afectarán a gran parte de la sociedad mexicana, con impactos severos a la economía de los más vulnerables.

Quizá más importante para su objetivo único, las elecciones de 2021, el Presidente no ha hecho nada, ni siquiera reconocer que el desempleo y la recesión tienen consecuencias para las personas y sus familias, especialmente aquellas más vulnerables, muchas de las cuales votaron por él. Las urnas serán la prueba última de esas percepciones

Aunado a esto, Rubio señaló que el presidente no está dispuesto a cambiar su proyecto de gobierno en ningún sentido, “lo que obliga a preguntar si la falta de atención a la población más afectada tendrá efectos políticos y/o electorales. Inconcebible que no sea así.”

Otra de sus estrategias enfocadas en mantener la preferencia de la ciudadanía de cara a las elecciones de 2021, el mandatario se dedica a transferir recursos monetarios a adultos mayores, jóvenes construyendo el futuro, entre otros sectores; además, a través de sus giras por el país, López Obrador nutre sus relaciones con la población, explicó el analista.

“Nada está escrito para las elecciones de 2021, pero es claro que ya estamos en plena temporada electoral y todo lo que hace el gobierno y la oposición está encaminado a definir o redefinir la correlación de fuerzas que emergió en 2018”.

El problema para el gobierno es que no tiene una estrategia para el desarrollo del país y eso es lo que, a final de cuentas, le hace una diferencia a la ciudadanía, dijo finalmente el especialista cuyas opiniones aparecen frecuentemente en The Washington Post, The Wall Street Journal y The Financial Times.

Achichincles buscarán candidaturas

A 21 meses de iniciado el gobierno de la llamada Cuarta Transformación, algunos cambios se han gestado dentro del gabinete, unos se dieron por escándalos y otros por roces entre sus integrantes, pero la mayoría por discrepancias con el mismo López Obrador.

Entre los funcionarios de primer nivel que han renunciado por estar en total desacuerdo con las políticas aplicadas por AMLO, se encuentran los ex secretarios de Hacienda; Carlos Urzúa, de Comunicaciones y Transportes; Javier Jiménez Espriú, y del Medio Ambiente, Víctor Manuel Toledo.

En fecha reciente, el presidente López Obrador no descartó que algún miembro de su gabinete vaya dejar su dependencia para contender con alguna candidatura en las elecciones de 2021.

«Ya van a venir las elecciones y el que quiera agarrar ese camino, pues va a quedar en libertad. Todavía no sé bien, pero es muy probable que decidan ejercer su derecho a votar y ser votados”, refirió.

“La mayoría de los integrantes del gabinete están aplicados a fondo, todos. No hay en el corto plazo la intención de cambiar a nadie”, subrayó, aunque en realidad es un hecho que el mismo Presidente decidirá quién participa y por qué candidatura.

Entre los miembros del gabinete que suenan para buscar alguna gubernatura bajo las siglas de Morena, están Alfonso Durazo Montaño y Ana Gabriela Guevara para el estado de Sonora; Santiago Nieto Castillo, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), pretende la candidatura al gobierno de Querétaro.

También se mencionan los nombres de Rocío Nahle, secretaria de Energía para buscar el gobierno de Zacatecas; el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo Garza en Nuevo León. Hace poco se candidateó al secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma para San Luis Potosí, sin embargo, él mismo se descartó.

Desde el pasado 26 de agosto, el Consejo General del INE aprobó el Plan Integral y Calendario del Proceso Electoral Federal 2020-2021, el cual contiene las actividades que se llevarán a cabo para las elecciones del próximo año.

A partir de esa fecha, tanto secretarios como subsecretarios del gabinete lopezobradorista se perfilan para dejar sus puestos para buscar un cargo de elección popular.

Los tiempos electorales dependen de los lineamientos de cada estado, pues se renovarán 15 gubernaturas, casi la mitad de las existentes en el país.

En total se contemplan 617 actividades para la organización del proceso electoral, esto a partir de la proyección de una lista nominal de 95 millones de votantes que podrán participar en la elección federal y en las que realizarán en las 32 entidades federativas.

El proceso entró en vigor el pasado 7 de septiembre y concluirá el domingo 6 de junio de 2021, cuando se desarrolle la jornada electoral.

Las actividades partidistas iniciarán a finales de diciembre y principios de enero con las precampañas para diputado federales, así como las de elecciones locales, en las que se incluyen las gubernaturas de Baja California, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala, Zacatecas y Baja California Sur.

De acuerdo con la Unidad General de Asuntos Jurídicos, se establece en el artículo 55 que para ser diputado los secretarios de gobierno de las entidades federativas, los magistrados y jueces federales y locales, así como los presidentes municipales y alcaldes, no podrán ser electos en las entidades de sus respectivas jurisdicciones, si no se separan definitivamente de sus cargos 90 días antes del día de la elección.

Es decir, quienes aspiren a ser diputados deberán renunciar a su cargo a inicios del mes de marzo. Al igual que los aspirantes a gobernador, pues se estipula que deberán dejar su cargo público cuando menos 90 días antes de la elección.

En el caso de Sonora, la Constitución estatal refiere que para ser gobernador no se debe de tener el cargo de servidor público en seis meses previos al día de la elección, es decir, deberá renunciar a más tardar el próximo mes de diciembre.

De acuerdo con el artículo 70, se estipula que para ser gobernador del estado se requiere “no haber sido magistrado del Supremo Tribunal o del Tribunal de Justicia Administrativa, Fiscal General de Justicia del Estado, Fiscal Especializado, Secretario o Subsecretario, Auditor Mayor del Instituto Superior de Auditoría y Fiscalización, ni militar en servicio activo ni haber tenido mando de fuerzas dentro del Estado, en los seis meses inmediatamente anteriores al día de la elección”.

En tanto, para ser candidato a gobernador de Zacatecas, la Constitución señala que no se debe tener ese carácter 90 días antes de la jornada.

Conforme al artículo 116 de la Carta Magna, la duración de las campañas será de 60 a 90 días para la elección de gobernador y de 30 a 60 días cuando sólo se elijan diputados locales o ayuntamientos.

Asimismo, establece que las precampañas no podrán durar más de las dos terceras partes de las respectivas campañas electorales.

Para este proceso electoral, el INE estima un gasto de 378 millones de pesos para la compra de insumos como caretas, cubrebocas, guantes, gel antibacterial y la sanitización de espacios debido a la pandemia de Covid-19.

La elección de 2021 será inédita porque los mexicanos que residen en el extranjero podrán emitir su voto para elegir líderes locales, mediante las modalidades postal y electrónica por internet.

En un entorno de deterioro económico que seguramente le cobrará la factura político-electoral al gobierno de la 4T, AMLO tendrá que remplazar a algunos secretarios de Estado y funcionarios de su gabinete como parte de una estrategia preventiva ante la baja de su popularidad y la de su partido Morena.

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