Nacionales

FRONTERA SIN LEY… SAN YSIDRO

*Colocó a la administración de Andrés Manuel López Obrador en una posición insostenible, pues se ha convertido México en una zona de tránsito y pronto será un lugar de destino para ciudadanos de Centroamérica

José Sánchez/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/La Opinión de México

(Segunda de siete partes)

Ciudad de México.- La confrontación en el cruce fronterizo de San Ysidro colocó a la administración de Andrés Manuel López Obrador en una posición insostenible, pues se ha convertido México en una zona de tránsito y pronto será un lugar de destino para ciudadanos de Centroamérica que supuestamente huyen de la violencia y la pobreza.

Tal vez se presente una oportunidad para un cálculo que reconsidere la alianza impía y tácita que ha existido entre los traficantes de personas y los defensores de derechos humanos y de migrantes, concluyeron los expertos Guadalupe Correa–Cabrera y Alan Bersin en El Heraldo de México.

NO SALEN LAS CUENTAS

Como no queriendo darle todo el crédito al periodista Jesús Ramírez Cuevas, Regeneración publicó que “Braceros en EU (1942-1966) exigen pago de ahorros” y comentó que “son ancianos o sus viudas, que fueron braceros en Estados Unidos, “se les descontó 10 por ciento de su sueldo y a la fecha el gobierno mexicano no se los ha pagado”.

Y añadió Regeneración que el 14 de agosto de 2005, el periodista Jesús Ramírez Cuevas, publicó en La Jornada un artículo “donde se demuestra documentalmente que los exbraceros sí aportaron el 10 por ciento de su salario para un fondo de ahorro y que el gobierno, a la fecha se niega a pagarles”.

El joven Ramírez redactó que entre 1942 y 1966 el gobierno mexicano recibió millones de dólares procedentes de Estados Unidos como parte del Fondo de Ahorro descontado a trabajadores migrantes y que nunca les fue devuelto como se acordó en el convenio binacional.

El Ejecutivo alegaba que no había documentos oficiales que acreditaran la recepción y destino del dinero. En 2005 el Congreso creó un fideicomiso con 298.5 millones de pesos para darles “ayuda social” en lugar de sus ahorros. Un bracero entrevistado por Ramírez dijo que “hallaron pruebas que podían servirles en un juicio legal para obtener el pago íntegro del fondo de ahorro más los intereses”.

O sea, dedujo Ramírez, que el gobierno mexicano sí recibió millones de dólares del fondo de ahorro de “los soldados del surco, 10 por ciento de sus ingresos obtenidos en Estados Unidos entre 1942 y 1966 y que más de 50 años después les siguen adeudando”.

Para demostrarlo redactó que hay oficios de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) de 1945 que dan cuenta de depósitos por 30 millones de dólares de los braceros, hay otros de diversos bancos que en 1952 también recibieron remesas, “es apenas la punta del iceberg”.

Este “hallazgo” podría dar un giro al asunto de los exbraceros. A lo largo de 24 años “Estados Unidos otorgó unos cinco millones de contratos a mexicanos para trabajar del otro lado y descontó ahorros que les devolverían al regresar a sus lugares de origen. El monto de la deuda, según algunos investigadores, RONDARÍA ENTRE 750 MILLONES Y 1,000 MILLONES DE DOLARES, contando la deuda más los intereses generados”.

El gobierno de Vicente Fox, que prometió pagarles, dijo que no hay documentos que prueben la recepción, montos y destino del dinero. En privado, los legisladores y funcionarios consideran impagable la deuda y optaron por crear un fideicomiso para darles a los ex braceros “ayuda social” y aclaran que “no es compensación, indemnización o retribución”.

El Congreso para ello aprobó 298.5 millones de pesos, pero la partida fue congelada por el Presidente. Tampoco se había constituido el comité técnico del fideicomiso ni elaborado las reglas de operación para distribuir los recursos.

La Secretaría de Gobernación, según Ramírez tiene un padrón de más de cien mil braceros y sólo quería pagar a 5 por ciento de quienes trabajaron de 1942 y 1946. El Movimiento Nacional de Adultos Mayores ante Braceroproa demandaba una ayuda de 100 mil pesos por exbracero, en total más de 10,000 millones de pesos.

La STPS mostró datos del Banco del Ahorro Nacional sobre el dinero que recibió de los braceros entre 1943 y 1945. Esos primeros años del Programa Bracero, el gobierno mexicano recibió 16 millones 601 mil dólares, unos 80 millones de pesos de entonces. También da cuenta del dinero que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos remitió al Banco Nacional de Crédito Rural, 14 millones 788 mil 733 dólares, casi 70 millones de pesos. Y aclara que esa institución estadunidense informa que en un plazo de 30 días después de la repatriación de los trabajadores, el monto de su 10 por ciento de ahorros ha sido ya remitido a México.

Uno de los documentos más reveladores es un balance de la sucursal Alameda del Banco Nacional de México, fechado el 20 de diciembre de 1952, de la cuenta “Caja de Trabajadores Mexicanos Migratorios” que rinde al director de Asuntos de Trabajadores Mexicanos Migratorios. Esa sucursal tuvo depósitos por 112 mil 311. 42 dólares del fondo de ahorro.

Los oficios son importantes, dijo Ramírez, porque “la Secretaría de Gobernación alega que no hay pruebas después de 1946. Con ellos, los exbraceros podrían iniciar un juicio para que pague el adeudo”.

Por su parte, Ricardo Ernesto López Priego, del Grupo Parlamentario Morena, sometió a consideración de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, los antecedentes y consideraciones relativas a los trabajadores migratorios exbraceros del período 1942-1964. Nótese que difiere del dato consignado por Ramírez Cuevas: 1942-1966.

Explicó que el 21 de agosto de 1942 los gobiernos de México y Estados Unidos firmaron el convenio internacional de trabajadores temporales. El propósito de ese acuerdo fue que trabajadores mexicanos cubrieran el déficit de mano de obra en aquel país, causado por la participación de los estadunidenses en la Segunda Guerra Mundial.

El trabajo mexicano se canalizó a la producción de alimentos agrícolas y a la construcción de vías férreas, es decir, participó activamente en dos sectores que fueron clave en el desarrollo económico de aquel país en un momento crítico. Se calcula que durante el período que abarcó el acuerdo, 1942-1964, alrededor de 4.6 millones de mexicanos trabajaron como braceros en Estados Unidos, amparado por el acuerdo.

Como parte importante del Convenio se estableció, en su cláusula quinta—tal vez quiso escribir vigésimaquinta—que el gobierno de Estados Unidos haría una deducción del 10 por ciento en los salarios de los trabajadores mexicanos con objeto de crear el Fondo de Ahorro Campesino, “el cual les sería devuelto a los braceros una vez que regresaran a su país”.

¿Qué se entiende? Que a los 4.6 millones de trabajadores que trabajaron amparados por el acuerdo, les descontaron 10 por ciento de sus ingresos desde 1942 a 1964… Lo que es ABSOLUTAMENTE FALSO.

Añadió el de Morena que “sin embargo, como es lamentablemente conocido, aun cuando el gobierno estadounidense envió los recursos del Fondo, en tiempo y forma (¿?), al gobierno mexicano, éste no lo ha entregado a los exbraceros, junto con los intereses bancarios y ajustes inflacionarios correspondientes a 76 años que han transcurrido desde el inicio del Programa Bracero.

El Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la UNAM calculó en 2008 que el monto de la deuda del gobierno mexicano con los exbraceros ascendía a más de CINCO BILLONES DE PESOS, es decir, que a cada trabajador le corresponde en promedio un millón 96,000 pesos”.

Pero como a Ramírez Cuevas, al de Morena “se le olvidó consignar” que el objetivo del Fondo de Ahorro era PARA INVERTIRSE EN LA ADQUISICION DE IMPLEMENTOS AGRICOLAS Y QUE ESTOS PUDIERAN SER LLEVADOS POR LOS TRABAJADORES AL MOMENTO DE REPATRIARSE.

Y tampoco dijo el de Morena que en el primer acuerdo NO SE ESPECIFICABA EL MONTO QUE HABRÍA DE DESCONTARSE A CADA TRABAJADOR, según afirmó Mauricio Dardón Velásquez, asesor del área de relaciones internacionales del GPPRD.

El 26 de abril de 1943, México y EUA modificaron el primer convenio, se especificó que la agencia de los EU debería transferir las cantidades con que contribuían los trabajadores mexicanos para la formación del fondo de ahorro campesino al Wells Fargo Bank and Trust Company, de San Francisco, el cual, a su vez, las traspasaría al Banco de Crédito Agrícola de México, para que éste último asumiera la responsabilidad por el depósito, guarda y aplicación o en su defecto devolución de dichas cantidades. Y que el Banco Mexicano DEBERIA CUIDAR QUE LOS AHORROS SE INVIRTIERAN EN LA ADQUISICION DE IMPLEMENTOS AGRICOLAS PARA QUE PUDIERAN SER TRAIDOS POR LOS TRABAJADORES AL REPATRIARSE.

Tres días más tarde los gobiernos celebraron otro acuerdo para reglamentar la contratación de trabajadores no agrícolas migratorios mexicanos. Las cantidades con que contribuyeran los trabajadores mexicanos para su fondo de ahorro, las cuidaría la Comisión de Mano de Obra para la Guerra, hasta que fueran acreditadas al Banco de México para, a su vez, traspasar las sumas al Banco del Ahorro Nacional.

El 15 de noviembre de 1946, se dio por terminado el arreglo del 29 de abril de 1943 sobre el envío de trabajadores agrícolas. Y fue hasta el 21 de febrero de 1948, cuando se estableció que el patrón retendría periódicamente el 10 por ciento del salario del trabajador, ENTREGÁNDOLE CONSTANCIA DE LOS DESCUENTOS QUE SE LE HICIERAN EN CADA DÍA DE RAYA.

También se estableció que todos los salarios descontados SERIAN ENTREGADOS AL TRABAJADOR MEDIANTE CHEQUE BANCARIO CERTIFICADO A SU NOMBRE, QUE LLEVARIA EL SELLO DEL SERVICIO DE INMIGRACION Y NATURALIZACIÓN DE ESTADOS UNIDOS, QUE SERÍA IMPUESTO EN EL MOMENTO EN QUE EL TRABAJADOR CRUZARA LA FRONTERA DE REGRESO A MÉXICO.

En otras palabras, el bracero debía recibir su cheque EN PRESENCIA DEL CONSUL DE SU PAÍS, para asegurar que recibía su fondo de ahorro PARA IMPLEMENTOS AGRÍCOLAS y, lo más importante, para que cumpliera una cláusula que se les repetía una y otra vez a los braceros para que no se pasaran de listos: LOS CONTRATOS ERAN CUANDO MUCHO POR SEIS MESES, QUIEN SE QUEDARÁ EN ESTADOS UNIDOS AL TÉRMINO DEL LAPSO LEGAL, AUTOMÁTICAMENTE PERDERÍA DERECHOS.

Y no sólo eso: Sería perseguido para su inmediata deportación y jamás se le volvería a dar permiso de trabajar en territorio norteamericano. Lamentablemente, como expresaron en sus Informes los Presidentes mexicanos en turno, desde 1942 hasta 1964, (cuando terminaron los convenios), de cada cien mil braceros, más de setenta mil RENUNCIABAN.

IMPLICITAMENTE A SU FONDO DE AHORRO, y a nueva oportunidad de empleo en Estados Unidos y se internaban en aquellas tierras, atraídos por falsas promesas de prosperidad y ofrecimientos de mejor paga en billetes verdes. De hecho, ni siquiera les importó a los desertores que México había comenzado a protegerlos a través del IMSS…para el que se les descontaba alguna cantidad de su sueldo, como en la actualidad a los trabajadores en general.

Algunos veteranos comentan que la imprudente invitación presidencial actual, que prolonga de manera incierta la migración centroamericana y otras por nuestro país, y el pésimo cálculo sobre la “compensación” a supuestos braceros, sólo tienen paralelismo con el grave error del general Lázaro Cárdenas del Río, quien ordenó que se les dieran facilidades a los adictos mexicanos para que compraran su mercancía en farmacias, dispensarios y clínicas ambulatorias, eliminando “viejos edictos punitivos sobre los delitos de drogas”.

Igual que en el caso de los “migrantes invitados”, el mundo se le vino encima al Presidente Cárdenas y, en menos de cuatro meses, tuvo que introducir nuevamente la legislación punitiva de 1931.

Se cree que fue víctima de los “expertos” de gabinete, quienes, al arribar al poder, se creen autorizados a inventar programas que parecen tener un prometedor futuro positivo y sus proyectos estallan como globos fiesteros pinchados con alfiler.

Antes de volver al tema de la monumental falla histórica con la entrega de dinero a supuestos ex braceros o familiares de ellos, debemos relatar la equivocación de Cárdenas y dos terribles dramas que costaron la vida, primero, a 25 braceros no mexicanos, a quienes sacrificó a machetazos un jalisciense esquizofrénico, a quien no aliviaron ni siquiera los electrochoques antidemenciales que recibió poco antes de sus crímenes.

Luego nos referiremos a los brutales sacrificios en Tamaulipas, que mandaron a la tumba casi a 300 migrantes de diferentes nacionalidades, en el estado de Tamaulipas. En esta tragedia primero se localizaron 72 cadáveres, entre hondureños, salvadoreños, guatemaltecos, un ecuatoriano y 4 brasileños.

El BBC History Magazine encargó al investigador Benjamín Smith, en abril de 2018, un resumen de la decisión mexicana para “legalizar” las drogas. El artículo no tiene desperdicio.

Related posts

SE BURLA GÓMEZ URRUTIA DE LA AUSTERIDAD

admin

MORENO VALLE Y GALI USARON 28 EMPRESAS “FANTASMA” PARA DESVIAR $1,600 MILLONES

Redaccion

VIERNES VIOLENTO DEJA AL MENOS 47 MUERTOS EN EL PAÍS; ENTRE ESTOS EL SECRETARIO DE SEGURIDAD PÚBLICA DE CUERNAVACA

admin

Leave a Comment