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FUE OTRO HUÉSPED DE LECUMBERRY

*El General Mariles recuperó su libertad en 1971, aunque había sido sentenciado a 20 años de prisión, y el 20 de noviembre de 1972 fue invitado a participar en el desfile deportivo

Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/La Opinión de México

(Segunda de siete partes)

Ciudad de México.- El día de su cumpleaños, 13 de junio del año siguiente, Mariles supuso que entregándose a la justicia sería tratado con benevolencia y se equivocó rotundamente.

Enviado a Lecumberri, recuperó su libertad en 1971, (aunque había sido sentenciado a 20 años de prisión), y el 20 de noviembre de 1972, ya como empleado del Consejo Nacional de Turismo, fue invitado a participar en el desfile deportivo; miles de personas lo ovacionaron al reconocerlo y creer que el reciente encierro lo había rehabilitado.

A fines de noviembre fue arrestado inesperadamente en el aeropuerto de París, Francia, cuando se disponía a utilizar su influencia “diplomática” para traer a México, con destino final en Estados Unidos, 60 kilogramos de heroína pura.

El héroe olímpico fue trasladado a la centenaria cárcel “La Santé”, donde se le avisó que tendría que declarar el día 6 de diciembre, para aclarar las acusaciones que pesaban en su contra.

Alguien le hizo llegar, se dice, un poco de vino y luego se quejó de su dolor de cabeza y un gran ardor en los ojos, por lo que también consiguió un frasquito lleno de colirio.

Parece lógico que el militar sabía algo más que los secretos de la equitación, pues entre medianoche del día 5 y la madrugada del 6 de diciembre de 1972, cuando se pretendió avisarle que se preparara para el baño matutino, previo a su presentación ante un juez penal…Humberto Mariles Cortés fue encontrado sin vida.

Las especulaciones se desataron impetuosamente y muchos medios de información indicaron que “la mafia internacional había sacrificado a uno de sus afiliados, para evitar que hablara sobre sus influyentes contactos en México”.

La realidad pareció ser que con vino y las gotas para los ojos, (recurso que actualmente utilizan dosificado algunas sexoservidoras para “dormir” a sus clientes y saquear sus pertenencias), el militar mexicano preparó un brebaje que le costó la existencia, sabedor Mariles de que posiblemente pasaría el resto de su vida en la cárcel.

La autopsia reveló que el general Mariles no presentaba lesiones externas…pero el análisis de sus vísceras fue ocultado a la prensa, sistemáticamente.

(Un par de años después y con mucha discreción, el general Mariles fue exonerado post mortem. Tal vez por ello no se dijo que había fallecido voluntariamente, lo que implicaba un grave descuido en la centenaria prisión “La Santé”, donde muchos condenados habían sido guillotinados en pasadas épocas).

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