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IVONNE Y ROLANDO ZAPATA, DUPLA DESCARADA

*El descarado desvío de recursos que protagonizaron los ex gobernadores provocó que el costo del Hospital de Tekax fuera cuatro veces superior a lo programado, mientras para el de Ticul fue el triple

*La corrupción de la representante de Movimiento Ciudadano y del priista impidieron la construcción con este dinero de 12 hospitales con capacidad para 30 camas cada uno, similares a los de Tekax, los cuales estarían equipados con tecnología de punta

*El proyecto se estableció en la administración de Patricio Patrón Laviada, destinando 52 millones de pesos, pero al concluir el quinquenio de la mandataria, la cantidad se infló hasta llegar a cerca de 950 millones de pesos

Redacción/Sol Yucatán

Mérida. – El descarado desvío de recursos que protagonizaron los ex gobernadores Ivonne Ortega Pacheco y Rolando Zapata Bello provocó que el presupuesto para el Hospital de Tekax fuera cuatro veces superior a lo programado, mientras para el de Ticul fue el triple, y a pesar de destinar casi mil millones de pesos, los inmuebles quedaron inconclusos, hasta que fueron rescatados por el Gobierno Federal.

Es decir, la corrupción de la representante de Movimiento Ciudadano y del priista impidió la construcción de 12 hospitales con capacidad para 30 camas, similares a los de Tekax, los cuales estarían equipados con tecnología de punta.

De acuerdo con un informe del Senado de la República, el proyecto se estableció en la administración de Patricio Patrón Laviada, destinando 52 millones de pesos, pero al concluir el sexenio de Ortega Pacheco la cantidad se infló hasta llegar a cerca de 950 millones de pesos.

Sin embargo, la obra no se terminó durante la gestión de Rolando Zapata Bello, debido a que había un proceso legal, y fue hasta el segundo año de la administración de Mauricio Vila Dosal cuando se llegó a un acuerdo, gracias a la intervención del Gobierno Federal, para evitar una millonaria denuncia penal, pero las obras aún no concluyen del todo.

El 26 de junio de 2017, el senador Daniel Ávila Ruíz presentó la «proposición con punto de acuerdo por el que se exhorta a los titulares de las Secretarías de Salud, Hacienda y Crédito Público, y Función Pública, para que informen en el ámbito de su competencia sobre los recursos públicos federales asignados para la construcción de los hospitales de segundo nivel de Tekax y Ticul, del Estado de Yucatán, así como los avances de su construcción», documento en el cual detalla toda las anomalías cometidas por Ortega Pacheco.

De acuerdo con el documento, el 27 de junio de 2006, mediante Licitación Pública Nacional 002 FO-ADO-06 COP, publicada en el Diario Oficial de la Federación, el Gobierno del Estado convocó a interesados en participar en la licitación para la contratación de construcción del Hospital General de Segundo Nivel en Tekax.

Con base en ello, el 30 de enero del 2007 se emitió el oficio 06330060200196, por parte de la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), en el cual se le informaba en el aquel entonces Secretario de Salud y Director General de los Servicios de Salud de Yucatán, José Luis Sosa Muñoz, el «Permiso Sanitario de Construcción» del «Hospital General de 30 camas» de Tekax.

En dicho documento también se indicaba la inclusión del plano con la rúbrica de autorización, de acuerdo a lo que disponía la Ley General de Salud, el proyecto cumplía con los requisitos sanitarios para iniciar su construcción.

El proyecto de construcción del Hospital General de Tekax, de segundo nivel, debía tener capacidad para 30 camas censables y siete consultorios, cuyos beneficios serían ofrecer atención médica a la población no asegurada y del Seguro Popular del municipio ubicado en el cono Sur del Estado.

El nosocomio brindaría el servicio de las cuatro especialidades básicas de la medicina: cirugía general, ginecología y obstetricia, medicina interna, pediatría y otras especialidades complementarias y de apoyo derivadas de las mismas, que prestan servicios de urgencias, consulta externa y hospitalización, en beneficio de unos 40 mil habitantes de la región.

El presupuesto programado para construir un hospital de ese tipo fue de 52 millones de pesos aproximadamente, de acuerdo al Modelo de Unidades Médicas de la Dirección General de Planeación y Desarrollo en Salud de la Secretaría de Salud.

Según el documento entregado a Sol Yucatán, el costo total de construcción de un hospital de esa naturaleza, según ese modelo, era de 38.4 millones de pesos y el costo del equipamiento de 13.6 millones de pesos, dando un total de 52.07 millones de pesos.

El Gobierno Federal entregó el respectivo monto al entonces Gobernador Patricio José Patrón Laviada, y de manera inmediata inició la construcción del hospital con el permiso correspondiente de la Cofepris.

Al término de la administración de Patrón Laviada, el monto de inversión contratada fue de aproximadamente 28.4 millones de pesos, dejando disponibles para su conclusión aproximadamente 23.1 millones de pesos, de los cuales 17.5 millones de pesos estaba en administración de un fideicomiso con el Grupo Financiero Banorte y remanente en chequeras de los Servicios de Salud de Yucatán, con un avance físico y financiero del 63 por ciento.

En 2007, la obra fue entregada a Ortega Pacheco, quien debió concluir el nosocomio, sin embargo, lo dejó abandonado.

«La exgobernadora aprovechó la situación para manipular decenas de millones de pesos de recursos federales destinados a la terminación de la obra. Aunque sabía que esto no ocurriría, asignó cuantiosos contratos con precios ‘inflados’ y conceptos innecesarios a empresas cercanas a su administración, en aparente contubernio con funcionarios de la Secretaría de Salud», denunció el senador.

Por otra parte, de acuerdo al Presupuesto de Egresos de la Federación 2007, fue asignado un presupuesto de 18 millones de pesos para el Hospital General de Tekax.

De acuerdo al Presupuesto de Egresos de la Federación 2008, fueron entregados al Gobierno del Estado recursos presupuestarios federales por la cantidad de 27 millones 500 mil pesos, para la conclusión del hospital.

El 28 de julio de 2009, en el Diario Oficial de la Federación se publicó que el recurso se destinó para la continuación de la construcción del referido nosocomio.

Conforme a los convenios de transferencias de recursos y de los parámetros que debían observarse, la Secretaría de Salud, por conducto de la Dirección General de Desarrollo de la Infraestructura Física (DGDIF), debía vigilar que los recursos asignados fuesen destinados únicamente para el desarrollo de la infraestructura de salud, a fin de fortalecer la oferta en la materia.

En estos se establece que la «DGDIF (…) podrá practicar visitas (…) a efecto de observar los avances físicos de la obra y su equipamiento, solicitando a ‘la Entidad’ la entrega de reporte fotográfico y escrito de los avances de la obra y su equipamiento, así como la ‘relación de gastos’, que sustente y fundamente la aplicación de los recursos citados (…)».

Tanto la Secretaría de Salud como el Gobierno del Estado debían acreditar el buen ejercicio de los recursos federales transferidos, demostrando y justificando el avance y aplicación de los mismos, sin embargo, y a pesar de ello, hasta 2017 el hospital estaba inconcluso y olvidado, lo que demostró un claro desvío de recursos federales.

Es decir, el proyecto llevaba una década desde que se inició la obra y aún estaba inconcluso.

La tercera etapa

A finales del 2008, el Gobierno del Estado emitió la convocatoria No. 019 de Licitación Pública Nacional, publicada en el Diario oficial de la Federación el 11 de septiembre de 2008, para la «Construcción del Hospital General de Segundo Nivel», cuya tercera etapa consistiría en instalaciones eléctricas, hidráulicas, sanitarias y obra exterior.

Por ende, la obra debía de concluir en ese año, pero no sucedió así y quedó sin terminar, por onceavo año consecutivo.

En 2009, nuevamente fueron asignados recursos federales para la conclusión del inmueble y esta vez fueron 49 millones 11 mil 38 pesos, de conformidad al Presupuesto de Egresos de la Federación.

Todo ello, de acuerdo con el «Convenio Específico en materia de transferencia de recursos», que celebraron la Secretaría de Salud y el Estado de Yucatán, de acuerdo con lo publicado en el Diario Oficial de la Federación, el 30 de abril de 2009.

En el referido convenio se establecen las mismas obligaciones tanto para el Gobierno Estatal como para la Secretaría de Salud, en cuanto a la vigilancia y justificación en el ejercicio adecuado de los recursos asignados. Sin embargo, esto no sucedió.

En la cláusula tercera se establecieron los objetivos e indicadores de desempeño y metas, que se debieron cumplir en el ejercicio de los recursos.

En el caso específico, la meta era: «Construcción y Equipamiento del Hospital General de Tekax»; y su indicador de desempeño: «Ejecución de las acciones de Obra y/o equipamiento, de acuerdo a los reportes entregados trimestralmente del avance físico financiero debidamente requisitados en el formato ‘Certificación de Gasto’, que permitan identificar el cumplimiento de la meta, en caso de no ser así, explicar el motivo del incumplimiento».

En el Tercer Informe de Gobierno, presentado en 2010, Ortega Pacheco enunció las gestiones en infraestructura hospitalaria y señaló que «se había continuado la construcción de los Hospitales de Segundo Nivel en los Municipios de Tekax y Valladolid, en los cuales se invirtieron 49 millones 795 mil 571 pesos».

«De dicho total se invirtieron 17 millones 990 mil 348 pesos en la continuación de los trabajos del Hospital General de Segundo Nivel de Tekax, específicamente en los edificios B, C, D, E, los cuales incluyeron instalaciones eléctricas, albañilería, aire acondicionado e instalaciones hidráulicas, sanitarias y de gases medicinales, entre otros», se establece en el documento.

Pero, no había evidencia alguna que avalara lo realizado en dichas instalaciones, pues al contrario, la obra permaneció estancada.

En el Presupuesto de Egresos de la Federación 2011: Recursos Identificados para el Estado de Yucatán, en el apartado «Asignación en el Decreto del PEF 2011 Recursos Identificados y Distribuidos por Entidad Federativa para los Sectores: Educación, Salud, Medio Ambiente, Agricultura y Ciencia y Tecnología Yucatán», Salud: Equipamiento, modernización y obra pública para la conclusión de unidades médicas en entidades federativas, se otorgó la cantidad de 46 millones 528 mil 999 pesos.

En 2012 no hubo recursos económicos y en la cuenta pública de 2013 difundida por el Gobierno del Estado solamente refieren de forma genérica que en el programa de infraestructura de salud la inversión e infraestructura física sobrepasó los 300 millones de pesos, sin precisar su uso.

Como no se menciona la distribución o el porcentaje del uso de dichos recursos, se advierte opacidad por parte de Zapata Bello en la transparencia del uso de dichos recursos públicos.

Cabe destacar que la administración de Ortega Pacheco concluyó  en 2012 y fue sustituida por Zapata Bello.

Por ende, para la construcción del Hospital General de Tekax durante el periodo comprendido de 2007 a 2012 son de 159 millones 30 mil 385 pesos, dentro de la administración de Ortega Pacheco.

Pero, si a la cantidad señalada se le suman los 51 millones 500 mil pesos que aportó el Gobierno de Patricio Patrón, se obtiene un total de: 210 millones 530 mil 385 pesos, es decir, cuatro veces más de la cantidad que inicialmente se había presupuestado para terminar el Hospital de Tekax.

En otras palabras, con ese recurso económico pudo haber alcanzado para construir cuatro hospitales de esas características.

Tercer sexenio

En 2013, el Gobierno Federal inyectó 300 millones de pesos, que sumado a los 210 millones 530 mil 385 pesos da un total aproximado de 510 millones 530 mil 385 pesos, pero ni aun así se terminó el nosocomio.

En el Senado de la República se estableció que del uso de los 510 millones 530 mil 385 pesos no se justificó ni se sustentó debidamente, tampoco se explicó por qué no se concluyó el inmueble.

Tampoco se explicó en qué se utilizaron los recursos destinados exclusivamente para la terminación de dicho hospital y su equipamiento.

Cabe destacar que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público canceló el presupuesto para la construcción del Hospital de Tekax desde enero de 2012, a raíz de un informe elaborado por esa coordinación, sobre las anomalías detectadas en la obra.

«La SFP entregó el documento a la SHCP, que lo turnó a la Dirección General de Seguimiento y Evaluación Presupuestal. En él se consignan algunas de las irregularidades detectadas en la asignación de los contratos de obra por parte del Gobierno de Yucatán, tales como la autorización para que los contratistas ejerzan cantidades adicionales o conceptos extraordinarios no previstos en el catálogo original del contrato, sin cumplir con la normatividad», se estableció en el documento presentado a los senadores.

«También, inconsistencias en los análisis de precios unitarios que sirvieron de base para adjudicar los contratos, así como los catálogos de conceptos en las garantías otorgadas para el cumplimiento del contrato».

Cambio de sede

En 2012, Ortega Pacheco decidió cambiar la sede del nosocomio de segundo nivel de Tekax a Ticul, por lo que se inició una licitación para proceder a la construcción de dicho hospital.

Lo anterior fue para beneficiar a la Constructora Grupo Marnhos, ya que dicha compañía, por medio del esquema de un proyecto de prestación de servicios (PPS), debió concluirlo en 2013 para operarlo ella misma hasta 2038, con un pago anual de operación altísimo por 25 años, comprometiendo más de cinco mil 500 millones de recursos públicos.

En el decreto de autorización para la realización del programa de infraestructura y servicios de salud de Yucatán, a través del esquema de proyecto para la prestación de servicios, aprobado el 29 de febrero de 2012 por el Congreso del Estado, la exgobernadora justificó su solicitud de iniciativa para entrar en el esquema de proyectos de prestación de servicios.

Para ello indicó que «el principal problema que actualmente presentan los Servicios de Salud de Yucatán para hacer frente a semejante demanda es la falta de infraestructura, ya que, para atender los padecimientos de segundo nivel, únicamente se cuenta con siete hospitales con un total de 398 camas censables, distribuidos en las jurisdicciones de Mérida, Valladolid y Peto, generando un indicador de 0.415 camas por habitantes.

Sin embargo, jamás se señaló que se tenía pendiente la terminación de un hospital de segundo nivel, a 39 kilómetros de Ticul.

El costo del Hospital de Ticul sería de 300 millones de pesos y contaría con especialidades médicas, área de cirugía general, pediatría, ortopedia y traumatología. Incluso se dijo que tendría sus propios laboratorios, estudios de rayos X y ultrasonido.

Sin embargo, Ortega Pacheco posteriormente infló el costo del Hospital de Ticul a 948 millones 750 mil pesos, cifra que incluso le aprobaron.

Federación al rescate

Durante muchos años, los multimillonarios hospitales inconclusos fueron catalogados como «elefantes blancos».

Después de casi 14 años de espera, el Hospital General de Tekax entró en funcionamiento el 20 de julio de 2017, una moderna infraestructura que ofreció atención de segundo nivel a más de 250 mil habitantes de 22 municipios del Sur del Estado.

Pero aun así, había deficiencias en su funcionamiento, por lo que prevalecía como «elefante blanco».

El 15 de enero de 2020, el Secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela, en Tekax inauguró el primer Hospital del Instituto Nacional para el Bienestar (Insabi), cuyo funcionamiento continúa.

Mientras, en el caso del nosocomio de Ticul, se preparaba una denuncia por cerca de 500 millones de pesos en contra del Gobierno del Estado.

Sin embargo, el 4 de marzo de 2020, Vila Dosal informó que después de 15 meses, el Gobierno Federal y el Gobierno Estatal alcanzaron un acuerdo con Grupo Marhnos, encargado de la construcción, operación y mantenimiento del Hospital de Ticul mediante el esquema de Proyecto de Prestación de Servicios (PPS), por lo que la empresa retirará la demanda legal que interpuso en contra del Gobierno del Estado, sin que esto represente que la actual administración estatal tenga que realizar pago alguno a esa compañía derivado de fallos en procesos legales.

En pocas palabras

Cabe recordar que durante su mandato, a pesar de los millonarios recursos despilfarrados, la exgobernadora Ortega Pacheco decidió cambiar la sede del nosocomio de segundo nivel de Tekax, que ya tenía algún grado de avance, por la construcción de un nuevo Hospital en el municipio de Ticul, bajo el esquema de Proyectos para la Prestación de Servicios (PPS), y con ello beneficiar a la Constructora Grupo Marnhos, ya que dicha compañía debió concluirlo en 2013 para operarlo ellos mismos hasta el 2038, con un pago anual de operación altísimo durante 25 años, lo cual compromete más de 5,500 millones de recursos públicos.

Lo peor del caso es que, a pesar de no estar concluido dicho nosocomio, la exmandataria, año con año, solicitaba fondos a la Federación para la operación del hospital; obviamente nunca se rindieron cuenta de esos recursos, como si hubiesen desaparecido por arte de magia.

De igual forma, luego de dar una aparente solución al asunto, el Gobernador Mauricio Vila indicó que se realizan las gestiones correspondientes para que el IMSS sea el que realice la inversión del proyecto en Ticul, el cual se complementaría con un Centro de Rehabilitación Regional del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).

Sin embargo, la realidad es que el Mandatario trató de ponerse saco ajeno, indicó que esta es una muy buena noticia para los yucatecos, en especial para la gente de Ticul y del Sur del Estado, ya que ha sido un proyecto por largo tiempo anhelado, pero nunca especificó cuánto tuvo que pagar para finiquitar el añejo problema.

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