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LEY OLIMPIA SIN EFECTO: EN YUCATÁN HAY MÁS DE 170 DENUNCIAS

Redacción/Sol Yucatán

Aun cuando ya se aprobó la Ley Olimpia, la cual se sanciona a quien comete violencia digital, todavía no se le ha dado la debida importancia, pues sigue habiendo acoso digital, pornografía infantil y otros tipos de violencia digital.

Emmy Puerto Arteaga, miembro del colectivo feminista, representante estatal del Frente Nacional por la Sororidad y activista contra la violencia de género y la violencia sexual en medios digitales, explicó que la violencia digital es toda acción que se hace a través de medios de ese tipo que vulnere a cualquier persona que pudiera ser material íntimo que se comparte sin el consentimiento de la persona, chantajes sobre el contenido íntimo, ciberbullyng.

Señalan que también existe la violencia digital mediática, que ocurre cuando medios de comunicación se ensañan con las personas, sobre todo, con activistas, figuras públicas, etc.

Al mismo tiempo, se considera violencia a la publicación de datos personales y distorsión de la foto de alguien.

La defensora de derechos señaló que la personas que sufren violencia digital, seguramente la sufrirá en el exterior, pues al salir a la calle es muy frecuente que a mujeres a quienes les han publicado sin su consentimiento material íntimo les hacen comentarios que las ofenden, se sienten rechazadas, incluso, las discriminan cuando van en busca de un trabajo.

En Yucatán hay más de 170 denuncias en la Fiscalía General del Estado y las fotografías íntimas siguen allí y cada día que pasa la gente la almacena en sus dispositivos. Este hecho también se considera un delito así como difundirlas.

Además de la violencia de difusión de contenido sexual, Puerto Arteaga mencionó que igualmente está la violencia por comentarios ofensivos en redes sociales. Tal es el caso del video que se hizo viral de la persona que pidió que se le llamara “compañere” y, ante esta exigencia, los cibernautas la atacaron.

Cabe resaltar que las activistas, por su parte, son vulnerables a la violencia porque cuando expresan abiertamente su opinión respecto a un tema polémico como el aborto son señaladas con comentarios impropios y amenazas.

La violencia digital, según varios estudios, se da más en mujeres, pues se les sexualiza enfocándose a la parte física, como por ejemplo si se es gordita, si tiene celulitis, etc. Estos juicios causan daños a las féminas, a quienes despiadadamente se les critica y quienes se llegan a creer lo que les dicen y hasta pueden llegar a atentar contra ellas mismas.

La activista indicó que cuando una persona sufre de violencia digital lo primero que debe hacer es guardar todas las pruebas. “Es un error borrar la cuenta o cualquier evidencia, de esa manera se borran todas las pruebas”.

“Lo siguiente que debe hacer la víctima es tranquilizarse y aceptarse tal como es. Si es baja de estatura, si es gordita, etc. Puesto que eso no determina su valor”.

El siguiente paso, según la especialista, es denunciar, aunque de antemano se sabe que es difícil que a una mujer se le haga justicia. “En la Fiscalía se sigue revictimizando, pues se vuelven a abrir las fotos, se imprimen, le preguntan a la víctima, mientras algunos funcionarios las observan con morbosidad. Muchas veces hasta los propios defensores las señalan que es culpa de la persona por dejarse tomar fotos”.

Consideró que muchas personas que trabajan en la Fiscalía no saben tratar estos casos, ya que además a las víctimas les piden, de manera voluntaria, a pasar con un médico para que se compruebe si las fotos corresponden a su cuerpo.

Puerto Arteaga comentó que sufrió ese tipo de violencia y han pasado algunos años y todavía no se ha resuelto su caso.

Agregó que, a través de investigaciones, muchas páginas web que difunden este material cuando se les cuestiona cómo es que no bajan dicho material porque es un delito. Los administradores de estas páginas sostienen que no las van a bajar, pues ya le pagaron a la Fiscalía y cuando se recurre a esta última dicen que no cuentan con el servidor para bajar ese material.

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