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LOS CLAROSCUROS DE GARCÍA HARFUCH

*El funcionario sigue en la mira del CJNG

El jefe de la policía de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, volvió a ser amenazado de muerte por parte del Cártel de Jalisco Nueva Generación. En un nuevo video que circula en redes sociales, un hombre, presunto gatillero del cártel que dirige Nemesio Oseguera,  asegura que lo seguirán persiguiendo hasta asesinarlo porque el asunto es “personal contigo”, le expresan al funcionario, quien apenas el pasado 26 de junio sufrió un ataque armado en la ciudad de México perpetrado, según dijo él mismo, por el CJNG. En el video lo acusan de servir al cártel de la Familia Michoacana y de tener vínculos con Miguel Ángel Treviño Morales, el Z-40, quien fue capturado en 2013 en los límites de Nuevo León y Coahuila. Lo que el video pone en evidencia, además de los presuntos vínculos de García Harfuch con el crimen, es que el funcionario sigue en la mira de esa organización criminal, cuyos hombres aseguran que no descansarán hasta eliminarlo.

Ricardo Ravelo/La Opinión de México/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán

Tan pronto retomó sus actividades como jefe de la policía de la Ciudad de México, Omar García Harfuch volvió a ser objeto de una nueva amenaza de muerte por parte del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), cuyos gatilleros lo atacaron el 26 de junio pasado cuando se dirigía a una reunión con la jefe de gobierno, Claudia Scheinbaum.

El hijo de Javier García Paniagua y de a actriz María Sorté es mencionado en un nuevo video difundido por el cártel que dirige Nemesio Oseguera, “El Mencho”. Con una duración de poco más de tres minutos, en el video la voz de hombre señala a García Harfuch como pieza del Z-40 –Omar Treviño Morales –, mencionan que apoya a la Familia Michoacana, uno de los carteles poderosos, y reitera que “no quitarán el dedo del renglón” hasta asesinarlo.

El video comenzó a circular hace tres días en las redes sociales; en el documento audiovisual aparecen hombres armados y encapuchados. Uno de ellos, el de la voz, dice:

“Esto es personal contigo, no con el gobierno y tú ya sabes con quien traes bronca. Para que sepas, aquí seguimos buscándote y no quitaremos el dedo del renglón”.

En hombre de la voz no se identifica ni menciona ser parte del CJNG, pero acusa al funcionario capitalino de beneficiar a diversos grupos criminales. Señala, además, que García Harfuch estuvo muy cerca de Genero García Luna, secretario de Seguridad Pública durante el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, actualmente preso en Estados Unidos bajo cargos de lavado de dinero y delincuencia organizada, pues es acusado de haber brindado protección al cártel de Sinaloa.

En el video, el elemento del CJNG le recuerda a García Harfuch sus vínculos con el caso Ayotzinapa, la desaparición de los 43 estudiantes, en septiembre de 2014. En ese tiempo, el actual jefe de la Policía Capitalina era miembro de la Policía Federal y fue señalado de no haber brindado ayuda a los estudiantes. García Harfuch argumentó que él no estaba en Guerrero sino en Michoacán, versión que resultó falsa, según pudo comprobarse después.

En el mismo video, el hombre del CJNG dice, además, que García Harfuch pretende quedarse con el puesto de Secretario de Seguridad Pública Federal que actualmente encabeza Alfonso Durazo Montaño, con el objetivo de seguir apoyando al Z-40, Miguel Ángel Treviño Morales, exlíder del cártel de Los Zetas, detenido en 2014.

También le dicen que utiliza a Marinos y soldados como matones a sueldo para atacar a miembros del CJNG; que está relacionado con el robo de gasolinas. Desde que sufrió el atentado, el 26 de junio pasado, García Harfuch responsabilizó al CJNG de haber perpetrado el ataque. Aparentemente, el atentado fue consecuencia de los golpes que el jefe policiaco ha asestado en contra del Cártel Unión –Tepito, socios del cártel de Jalisco en la ciudad de México.

La historia

García Harfuch tomó las riendas de la policía de la Ciudad de México en octubre de 2019, en sustitución de Jesús Orta Martínez, quien renunció al cargo por motivos personales.

De acuerdo con informes policiacos, en tiempos de Orta Martínez los cárteles de la droga ya habían infiltrado a la dependencia. Incluso, el propio García Harfuch reveló, luego de asumir el cargo, que el cártel Unión Tepito –cuyas ramificaciones han crecido en la Ciudad de México –tenían cooptados a varios mandos de la policía, quienes les brindaban protección en sus operaciones de narcotráfico.

En enero de este año, García Harfuch preparó un operativo espectacular. En coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional y la Marina catearon los refugios del cártel de Unión Tepito; en Peralvillo decomisaron droga, armas, vehículos, dinero y hallaron hasta cráneos humanos colocados en altares con veladoras. Se trataba de una suerte de ritual propio de la santería y la adoración a la muerte que profesan los miembros de esa organización criminal.

En el operativo fueron detenidas 27 personas, a quienes hallaron en posesión de dinero y droga, principalmente crack, cocaína, metanfetaminas y marihuana. Fueron puestos a disposición de las autoridades, pero en menos de cuarenta y ocho horas fueron liberados por el Poder Judicial.

Antes, cuando se desempeñaba como investigador en la PGR, García Harfuch coordinó el operativo que culminó con la captura de Dámaso López, “El Licenciado”, socio de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”.

Dámaso López trabó relación con “El Chapo” cuando el capo estaba preso en el penal de Puente Grande, Jalisco, y Dámaso era custodio de esa prisión. Incluso, fue pieza clave en la fuga de Guzmán Loera del penal de máxima seguridad, en enero de 2001.

Además, como responsable de la Secretaría de Seguridad de la capital del país ha realizado investigaciones y seguimiento a las redes de narcomenudeo que han afectado a los grupos criminales que operan en la capital del país y a las representaciones de los principales cárteles –Sinaloa, Cártel de Jalisco, Caballeros Templarios, Familia Michoacana, Guerreros Unidos y Los Rojos –cuyas ramificaciones se extienden a lo largo y ancho del Valle de México.

García Harfuch, además, investigó el caso del asesinato de Norberto Ronquillo, el joven estudiante de mercadotecnia de la universidad del Pedregal, aunque uno de los casos más delicados que también ha investigado, como jefe de la policía de la Ciudad de México, es el asesinato de un grupo de presuntos criminales israelíes en la plaza “Arts Pedregal”, ocurrido el año pasado.

De 38 años de edad –nació en Cuernavaca, Morelos, el 25 de febrero de 1982 –Omar García Harfuch es hijo de Javier García Paniagua, ex titular de la Dirección Federal de Seguridad, exdirigente nacional del PRI y ex subsecretario de Gobernación y ex precandidato presidencial en el sexenio de José López Portillo –y de la Actriz María Harfuch Hidalgo, conocida en el medio artístico como María Sorté. Su abuelo fue Marcelino García Barragán, secretario de la Defensa Nacional en el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, a quien le atribuyen una destacada participación en la matanza estudiantil de octubre de 1968.

Su padre tuvo un pasado negro en las filas de la Dirección Federal de Seguridad –la policía política del régimen priista –: Cuando asumió la titularidad de la DFS creó la Brigada Blanca. Era el año de 1976. Ese grupo estaba conformado por policías y agentes de la DFS. Su objetivo era aniquilar todo lo que oliera a guerrilla en el Valle de México. También operó en la sierra de Guerrero, donde persiguieron al guerrillero Lucio Cabañas.

García Harfuch tuvo un medio hermano de nombre Javier García Morales, asesinado en 2011 en Guadalajara, Jalisco, por estar presuntamente ligado a temas de drogas y lavado de dinero. Fue miembro de la DFS, compañero de Miguel Nassar Haro, con una larga historia como policía torturador. En los años setenta tanto García Morales como Nassar fueron acusados de importar autos y motocicletas de lujo que eran robadas en Estados Unidos.

En aquel tiempo, García Morales era llamado como “el tercer García”, por ser nieto de García Barragán e hijo de García Paniagua.

Ligado a García Luna

Omar García Harfuch es licenciado en derecho y tiene varias especialidades en combate de pandillas y seguridad pública. Ingresó a las tareas policiacas en 2008. Durante el gobierno de Felipe Calderón destacó por ser una pieza importante del equipo de Genaro García Luna –actualmente preso en Estados Unidos, acusado de servir al cártel de Sinaloa –y trabajó al lado de Luis Cárdenas Palominos –acusado de narcotráfico –brazo derecho de García Luna, y quien en ese tiempo fue acusado de estar vinculado al tráfico de drogas, en particular, a la célula de los hermanos Beltrán Leyva.

Entre los cargos que ocupó en gobiernos anteriores destacan, por ejemplo, la jefatura de la División de Investigaciones de la Policía Federal; también fungió como responsable de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR –hoy Fiscalía General de la República –, entre otros puestos importantes.

En su corta carrera policiaca –lleva doce años de servicio –García Harfuch ya se ha visto envuelto en algunos escándalos. En 2009, por ejemplo, fue investigado por el gobierno de Estados Unidos junto con once agentes más por presuntas labores delincuenciales o al menos irregulares, según se establece en un cable divulgado por Wikileaks. Además, en 2010 fue indagado poco antes de participar en un curso antipandillas en El Salvador.

En 2014 su papel como coordinador de la Policía Federal en Guerrero quedó en entredicho tras la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, presuntamente orquestada por el cártel Guerreros Unidos. En realidad se le cuestionó su falta de participación para frenar el secuestro de los normalistas.

Sin embargo, el hijo de García Paniagua argumentó que, aunque fungía como representante de la Policía Federal en Guerrero, en realidad ya estaba trabajando para otra división de la misma corporación adscrita en el estado de Michoacán.

Los investigadores del caso Ayotzinapa, empero, descubrieron contradicciones en los argumentos que adujo García Harfuch, pues otros datos y documentos lo situaron en Guerrero el día que fueron secuestrados los estudiantes de la normal de Ayotzinapa.

No fue todo. Tras la captura de Sidronio Casarrubias, líder del cártel Guerreros Unidos y uno de los protagonista de la desaparición de los estudiantes, las autoridades le aseguraron una libreta con nombres de policías y funcionarios. Los nombres iban acompañados de sus respectivos números telefónicos.

Uno de ellos era precisamente el de Omar García Harfuch. El jefe de la policía de la Ciudad de México nunca ha aclarado estas dudas que lo implican en hechos criminales.

CDMX: Los Cárteles

En la Ciudad de México operan al menos cinco cárteles: el CJNG, Unión Tepito, Sinaloa, Familia Michoacana y la célula de los hermanos Beltrán Leyva. De acuerdo con información de la Secretaría de la Defensa Nacional, también hay ramificaciones de Guerreros Unidos, Los Rojos, entre otros, que están afincados en la capital del país.

Sin embargo, el CJNG no es la única organización criminal que opera en la Ciudad de México. De acuerdo con informes de la Secretaría de la Defensa Nacional, en la capital del país operan tres cárteles locales: Unión Tepito, Tlahuac y el Cártel de Neza. Todos estos grupos tienen controlado el mercado del narcomenudeo, los secuestros, las extorsiones y el cobro de piso en comercios, mercados, cantinas, bares y prostíbulos.

Sin embargo, otros informes policiacos establecen que la Ciudad de México también es un territorio donde operan al menos unos siete cárteles de los quince que existen en el país y que se disputan no sólo el mercado de las drogas –que es uno de los más boyantes –sino el control territorial y político.

Se trata de los cárteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, Guerreros Unidos, Los Rojos, Beltrán Leyva, La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios. Estos últimos operan con amplia dinámica en el Valle de México, según establecen los informes.

De acuerdo con datos del secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, las zonas más peligrosas del Valle de México son Ecatepec, Nezahualcoyotl, Toluca, Naucaplan, Chimalhuacán, Cuautitlán, Atizapán y Tultitlán. En estos territorios están afincados Guerreros Unidos, Los Rojos y los grupos criminales que operan en la Ciudad de México.

Los delitos más recurrentes –según el funcionario –son el narcomenudeo, las extorsiones, los secuestros y el robo de vehículo. Existen otros de fuerte impacto como el cobro de piso, una modalidad que no existía en esta región pero que ya se implantó por parte de los grupos delictivos, lo que ha sembrado terror entre los comerciantes y la población en general.

En el video que actualmente circula con la amenaza de muerte contra Garcís Harfuch el funcionario queda en evidencia como presunto protector de células del crimen organizado. Exhibe, además, los claroscuros del funcionario a quien la jefa de Gobierno, Claudia Scheinbaum, le entregó el mando de la policía capitalina, una de las más numerosas y contaminadas de América Latina.

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