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MAFIA CONTROLA EL PSIQUIÁTRICO «YUCATÁN»

*Contubernio entre especialistas y grandes empresas farmacéuticas en el desarrollo de investigación sin protocolo representa un millonario negocio, que surgió hace dos años, cuando Arsenio Rosado Franco se encargó del nosocomio

*Durante el tratamiento de uno de los medicamentos, más de 300 personas presentaron desórdenes psiquiátricos, del sistema nervioso y otros problemas de salud y de comportamiento

*El escurridizo titular de la Secretaría de Salud de Yucatán, Mauricio Sauri Vivas, se esconde de Sol Yucatán. El hospital está a cargo de Tarin Paris Hernández Sánchez, quien es títere de Rosado Franco, al tolerar todas las irregularidades que imperan en el nosocomio

Redacción/Sol Yucatán

Mérida. – La mafia entre especialistas y grandes empresas farmacéuticas nuevamente opera en el Hospital Psiquiátrico «Yucatán», por lo que el desarrollo de investigación sin protocolo representa un millonario negocio, que hace dos años resurgió cuando Arsenio Rosado Franco se encargó del nosocomio.

La experimentación de fármacos aún sin patentar entre los pacientes es un problema añejo e involucra a reconocidos especialistas, uno de ellos murió asesinado, específicamente, Felipe Triay Peniche, así como también a reconocidos políticos que ahí laboran.

En esta ocasión, los estudios fueron autorizados por el Secretario de Salud de Yucatán, Mauricio Sauri Vivas, con el aval del Gobernador Mauricio Vila Dosal, quien en todo momento ha defendido el «madruguete» cometido en 2019, cuando el nosocomio nuevamente volvió a pertenecer al Gobierno del Estado.

Ante la situación que prevalece en el Psiquiátrico «Yucatán», es mayor el hermetismo que impera en la dependencia, sobre todo en el nosocomio, y lo peor de todo, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (Codhey) hace caso omiso a la grave problemática que retornó y que pone en riesgo la vida de los usuarios o pacientes.

De acuerdo con el expediente de las investigaciones realizadas en el Hospital Psiquiátrico «Yucatán», el cual consta de 178 hojas, todas ellas firmadas y selladas, de octubre de 2005 a abril de 2009, fueron cuatro los estudios de experimentación de fármacos en usuarios albergados en este nosocomio.

En dos ocasiones se trató a personas con esquizofrenia, asimismo, se trabajó con usuarios que padecían bipolaridad 1 y con pacientes con depresión bipolar aguda.

Los proyectos se desarrollaron a finales de la administración gubernamental de Patricio Patrón Laviada, emanado del Partido Acción Nacional (PAN), así como a principio de la gestión de Ivonne Ortega Pacheco, del Revolucionario Institucional (PRI).

Ahora, retornan en la administración de Mauricio Sauri Vivas, sólo que esta vez son más «precavidos», tanto con el papeleo, así como en la seguridad, pues el nosocomio está «blindado» y en todo momento se impide el acceso a los medios de comunicación.

En los estudios efectuados en ese cuatrienio, el protagonista fue Arsenio Rosado Franco, en su calidad de Presidente del Comité de Ética del nosocomio, y ahora, lo hace en su papel de Subdirector de Salud Mental de la SSY, cargo que le otorgó Vila Dosal.

En el documento firmado por Rosado Franco, con fecha del 17 de junio de 2009, dirigido a Felipe Triay, se lee: «Por lo que en mi calidad de Presidente del Comité de Ética, doy mi autorización para que usted, quien es el investigador principal, tome la responsabilidad en la conducción del estudio en el Hospital Psiquiátrico ‘Yucatán’, de acuerdo con los lineamientos éticos internos, así como aquellos de la Buena Práctica Clínica Internacional y la Legislación Sanitaria vigente en México».

En la fase de experimentación en personas, los cuatro proyectos fueron autorizados por Rosado Franco, teniendo como investigador principal de los estudios a Felipe Triay Peniche, quien presuntamente fue asesinado por el aquel entonces su coinvestigador, Luis Enrique Lara González.

Durante cuatro años, el Psiquiátrico sirvió de laboratorio para el desarrollo de cuatro proyectos de investigación para la prueba de efectividad de medicamentos en personas con problemas de salud mental, quienes, debido a su condición, en la mayoría de los casos están abandonados por sus familiares.

Paliperidona ER

El primero fue el «Estudio abierto, prospectivo para explorar la tolerabilidad, la seguridad y la eficacia de Paliperidona ER en dosis flexibles en sujetos con esquizofrenia», con número de protocolo RO76477SCH3017, de octubre de 2015 al mismo mes, pero de 2016.
Para «amarrar» el desarrollo de este proyecto, Rosado Franco envió una carta a Juan J. Morales Virgen, gerente de Investigación Clínica Janssen-Cilag, SA de CV, con fecha del 29 de julio de 2008, en la cual establece que. «Además el Hospital Psiquiátrico ‘Yucatán’ cuenta con un servicio de urgencia que funciona las 24 horas del día los 365 días del año y cuenta con el personal capacitado, así como los recursos necesarios para atender cualquier eventualidad originada por el protocolo».

Secuelas palpables

Asimismo, se efectuó «Un estudio aleatorizado multicéntrico, para comparar la eficacia y seguridad del Fumarato de Quetiapina de liberación prolongada (Seroquel XR) en tabletas como monoterapia o en combinación con litio en el tratamiento de pacientes con depresión bipolar aguda», con código D1443L00055.
El documento fue firmado por Luis Alberto Patrón Vázquez, investigador principal del Psiquiátrico, y fechado el 8 de julio de 2009.
De acuerdo con otro documento se advierte que «hay nuevos riesgos que son intentos de suicidio, suicidio, pesadillas, manía, dificultad para evacuar, exceso de sed, disminución del deseo y función sexual, y salpullido».
La empresa farmacéutica responsable advierte que «Una vez tengan aprobado el consentimiento informado (de los usuarios), así como la enmienda, tienen que volver a reconsentir los pacientes».

Palmitato de Paliperidona

En 2007 se efectuó «Un estudio aleatorio, doble ciego, controlado con placebo, con grupos paralelos evaluando Palmitato de Paliperidona en la prevención de recurrencia en sujetos con esquizofrenia»; el numeral del estudio clínico es el RO92670PSY3001, cuya suspensión inyectable de 100 mg se aplicó en los glúteos.

El 15 de noviembre de 2007, Triay Peniche le notificó al psiquiatra Miguel Ángel Viveros Erosa que dejó de fungir como investigador principal del protocolo (estudio) correspondiente y a partir de ese momento tomó ese cargo.

Aunque la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) de la Secretaría de Salud Federal advirtió de los efectos adversos que podría causar la prueba del nuevo medicamento en personas con trastorno bipolar, los especialistas aplicaron el producto en 585 usuarios de diversos nosocomios, entre ellos, el de Yucatán, en un lapso de tres años.

Durante el tratamiento de uno de los medicamentos no se registraron defunciones, sin embargo, poco más de 300 personas presentaron desórdenes psiquiátricos, del sistema nervioso y otro buen tanto, otros problemas de salud y de comportamiento.

Hermetismo total

A pesar que se destapó la cloaca que prevalece en el Hospital Psiquiátrico «Yucatán», Sauri Vivas se niega a tocar el tema.

El nosocomio está a cargo Tarin Paris Hernández Sánchez, desde hace dos años, quien es títere de Rosado Franco, al tolerar todas las irregularidades que imperan en el inmueble y los más afectados son los usuarios.

Lo más irónico de todo es que ha «desaparecido» toda la documentación correspondiente a estos estudios, para borrar toda huella de la ilegal experimentación con personas, pero sobre todo de la mafia que prevalece entre especialistas de salud mental y las grandes empresas farmacéuticas.

Ante tal problemática, en Change.org se realizó una petición para evitar la experimentación con humanos que se realiza en el Psiquiátrico «Yucatán», con el título «Gobernador Mauricio Vila Dosal: defendamos los derechos humanos en los psiquiátricos. No a la investigación sin protocolo», en la cual, hasta el momento ya se recopiló dos mil 462 firmas.

Numerosos son los comentarios en los que se reprueba la experimentación de fármacos por patentar entre los pacientes, la cual es una flagrante violación a los derechos humanos.

A pesar de la problemática, Vila Dosal se ha abstenido a opinar en torno a la investigación sin protocolo, solapando las bajezas de Sauri Vivas y Rosado Franco.

Detalles de la investigación

Sol Yucatán obtuvo el documento de los resultados de la investigación sin protocolo denominada como el «estudio aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo y con tratamiento activo, con grupo paralelo, para evaluar la eficacia y la seguridad de la risperidona inyectable de larga duración en la prevención de episodios del ánimo en el tratamiento de sujetos con trastorno bipolar I», con protocolo número RIS-BMN-3001.

El estudio se realizó del 14 de noviembre del 2006 al 13 de abril del 2009, para el cual se reclutó a 585 usuarios, que en el caso del Psiquiátrico «Yucatán», su desarrollo fue autorizado por el Presidente del Comité de Bioética del nosocomio, Arsenio Rosado Franco.

El 24 de noviembre de 2009, el titular de Cofepris, Gustavo Olaiz Fernández, autorizó la enmienda al protocolo de investigación correspondiente para diversos centros hospitalarios, es decir, la experimentación en humanos.

Tal es el caso del Hospital Psiquiátrico Estatal, en Monterrey, Nuevo León; el consultorio privado, en Monterrey, Nuevo León; el Hospital «Ángel Leaño», en Zapopan Jalisco, y el Hospital Psiquiátrico «Yucatán».
El proyecto fue patrocinado por Janssen Cilag EMEA Medical Affairs, una división de Janssen Pharmaceuticals N.V.

En la fase de desarrollo III, cuyo objetivo principal fue «evaluar la eficacia de la monoterapia de risperidona inyectable de larga duración comparado con placebo en la prevención de un episodio del estado emocional (evento de recurrencia) en sujetos con desorden bipolar I después de un período de estabilización abierto de 12 semanas (tres meses) recibiendo el fármaco, al medirlo mediante el tiempo a una recurrencia de cualquier episodio del estado emocional».

En torno a los criterios para evaluación, «los sujetos que presentaron una recurrencia de un episodio del estado emocional durante el período III se consideraron como cumpliendo el criterio de valoración del estadio».

El criterio de eficacia primaria fue el tiempo a la recurrencia de un episodio del estado emocional en el período doble ciego.

Para el estudio de la eficacia y/o seguridad se seleccionó a 667 personas, de las cuales se reclutó a 585 sujetos, de los cuales fueron 280 masculinos y 305 femeninos, de entre 18y 65 años de edad.

En el caso de Yucatán, la firma de consentimiento fue hecha por los propios especialistas, en lugar de los familiares.

Supuestamente, a cada uno de los firmantes se les advirtió sobre los eventos adversos, los cuales «los reportaron los sujetos a partir de la firma del consentimiento informado hasta que ocurrió el último procedimiento relacionado al estado. Los eventos adversos serios se reportaron hasta 45 días después de la última inyección del medicamento del estudio o hasta que ocurrió el último procedimiento relacionado al estudio (lo que ocurriera más tarde)».

De los 585 adultos, a los cuales se les aplicó el antipsicótico o estabilizador del estado emocional, 385 presentaron al menos un evento adverso durante el tratamiento, de los cuales, en 34 fue de tipo severo.

Entre los resultados de incidencia de eventos adversos, 172 tuvieron desórdenes del sistema nervioso, el 29.4 por ciento, y 169 presentaron desórdenes psiquiátricos, el 28.9 porcentual.

Asimismo, 88 personas tuvieron insomnio, 58 con desórdenes gastrointestinales, 45 con infecciones e infestaciones, 40 con desórdenes del sistema reproductivo y mamas.

De igual forma, 33 con desórdenes generales y condiciones del sitio de administración, 32 con aumento de peso, 20 con manías, 18 con somnolencia y 17 con desórdenes del metabolismo y nutrición.

De acuerdo con el documento, «en el estudio no se reportaron muertes durante ningún período de tratamiento. La mayoría de los eventos adversos surgieron durante el tratamiento en el período II y en cualquiera de los grupos de tratamiento en el período III fueron en severidad leve o moderada».

En la conclusión del estudio se establece que, «después de 12 semanas de tratamiento de estabilización, el tratamiento continuo con risperidona LAI aplazó significativamente el tiempo a la recurrencia de cualquier episodio del estado emocional comparado con placebo en sujetos con desorden bipolar I. Se demostró una mayor eficacia en la prevención de episodios de manía».

Pese a ello, según el informe, «el tratamiento a largo plazo con risperidona LAI fue generalmente seguro y bien tolerado».

Incluso, establece que «los hallazgos de este estudio y de dos estudios previos apoyan la eficacia y seguridad y tolerancia general de risperidona LAI en el tratamiento de mantenimiento de trastorno bipolar I».

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