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PASA «CHAROLA» RAMÍREZ MARÍN

*El millonario derroche de recursos en su campaña como candidato a la Alcaldía proviene del pago de políticos y empresarios de diversas partes del país, quienes devuelven los favores recibidos cuando el corrupto militante del PRI fungió como funcionario federal y legislador

*Entre los políticos a los cuales les está cobrando la factura, está el propio Mauricio Vila Dosal, quien ya empezó a aplanar el terreno para que sea el próximo Alcalde y el futuro Gobernador, pues «favor con favor se paga»

*Empresarios denunciaron que no pagan los servicios y productos que pide. Busca obtener más cosas sin tener que pagarlas. Tiene numerosas propiedades en Mérida, Quintana Roo y la Ciudad de México

Redacción/Sol Yucatán

Mérida. – El millonario derroche de recursos que realiza Jorge Carlos Ramírez Marín en su campaña como candidato a la Alcaldía de Mérida proviene del pago de políticos y empresarios de diversas partes del país, quienes devuelven los favores recibidos cuando el corrupto militante del Partido Revolucionario Institucional (PRI) fungió como funcionario federal y legislador.

Tras su inscripción como candidato del tricolor a la Presidencia Municipal, en menos de una semana contrató espectaculares para promocionar su candidatura en toda la ciudad, con tal de sacar ventaja en contra de su principal contrincante, Renán Barrera Concha, quien busca la reelección.

Al mismo tiempo, en Yucatán se reúne con sus amigos cuando fungió como dirigente estatal del PRI, a quienes les pide apoyo para su campaña, como pago a los favores que les realizó.

Lo mismo ocurre con diversos empresarios y políticos, tanto de Yucatán como de diversas entidades del país, «estirando la charola» para obtener recursos económicos, por lo que está cobrando por los beneficios que otorgó cuando fue titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), así como diputado federal.

En su primera semana como candidato a la Alcaldía meridana, fueron numerosas las quejas y críticas que se viralizaron a través de las redes sociales, donde advertían que es corrupto, déspota, prepotente, cínico, adulador, mentiroso, conchudo, derrochador y mala paga.

Asimismo, ve a las personas muy por encima del hombro, a nadie recibe en sus oficinas para no hablar personalmente con ellos.

Incluso, cuando gente humilde le va a pedir un apoyo, lo manda con sus archichincles después de hacerlos esperar varias horas y, al final, se van con las manos vacías.

En la calle, a muchos ha dejado con la mano extendida o simplemente los ignora, voltea para otro lado y sigue su camino.

Diversos empresarios denunciaron que no pagan los servicios y productos que pide, por lo que estos se quedan en las respectivas bodegas, o cuando se les entregó nunca más se vuelve a aparecer en el negocio.

La ambición lo ha cegado, pues busca obtener más cosas sin tener que pagarlas, por lo que son numerosas las propiedades que tiene en Mérida, Quintana Roo y la Ciudad de México.

Fraude en Guerrero

En la reconstrucción del Estado Guerrero, siendo secretario de la Sedatu, fue mala experiencia para los damnificados por el paso de la tormenta tropical «Manuel» en 2013. No entregó reporte alguno de los constructores y autoridades que utilizaron licencias falsas para construir en zonas de alto riesgo, como se lo había instruido el propio Presidente Peña Nieto, lo que hace pensar más bien en valores entendidos o que jamás les interesó aclarar la destrucción de la Entidad para así poder servirse con la cuchara grande.

Ramírez Marín siempre aseguró que en Guerrero ninguna autoridad quedaría impune y pronto se identificaría a los responsables de los destrozos que ocasionó el paso del meteoro. Ya fue diputado federal y ahora senador, y todo sigue igual o peor, sólo nadó de a muertito en la Sedatu y se la llevó de mentira tras mentira.

Y es que el destacado crítico ruso Visarión Grigórievich Belinski dibuja de pies a cabeza a Ramírez Marín: «cuando la persona se da por entero a la mentira, lo abandonan la inteligencia y el talento». Ahora que llegó al Senado de la República, uno de los sitios que como él mismo pregona, todo «florece donde estés plantado», porque lo suyo es la grilla y la demagogia.

La Auditoria Superior de la Federación (ASF) dictaminó en septiembre del 2014 que la Sedatu «no cumplió con el objetivo del Fondo Nacional para Desastres Naturales (Fonden) de ejecutar acciones y obras para mitigar los efectos producidos por los fenómenos naturales, ya que no aplicó los 50 millones 900 mil pesos del Fonden».

En Tixtla, por ejemplo, la misma ASF reportó sólo 23 viviendas concluidas de las 67 que determinó la Sedatu. Y así por el estilo fue en Coyuca de Benítez, en la región de la Montaña, en la misma capital del Estado, Chilpancingo.

El Presidente del Colegio Guerrerense se Arquitectos, Cozovi Ocampo Guzmán, aseguró en aquella ocasión que las viviendas ofrecidas por Ramírez Marín que en el presupuesto oficial tienen un costo de 120 mil pesos, sólo por el material de construcción, en verdad son de un precio menor al que oficialmente se cobra.

«La Sedatu tiene como responsabilidad buscar a los constructores y autoridades que construyeron con licencias falsas en zonas de alto riesgo y que ocasionaron destrucciones por el paso de la tormenta ‘Manuel’, ahora en Tixtla, fue el propio Ramírez Marín quien permitió se construyera sin licencia por parte del municipio, lo que hace esto una obra ilegal», argumentó Ocampo Guzmán.

Con estos antecedentes, el político yucateco tendrá que entrar a la repartición de culpas o de desmarques con Rosario Robles, no es justo que la deje sola, porque él brinca de un cargo a otro: «siempre tan campante» y sin que nadie se atreva a pedirle cuentas.

Según Transparencia Presupuestaria, la inversión estimada original para el Plan Nuevo Guerrero que reconstruiría al Estado por los desastres ocasionados por la tormenta «Manuel», era casi de 40 mil millones de pesos que manejo la Sedatu. ¿Quién explicará donde quedaron tantos millones de pesos?

Al paso de los años, políticos, funcionarios y representantes populares han acrecentado grandes fortunas que muchos han amasado con la complicidad y el poder corruptor de la autoridad. Sería decente que Ramírez Marín explicara lo que sucede en la Sedatu, tal vez doña Rosario en realidad sea sólo un «chivo expiatorio» como se dice.

El buen matador

Entre los políticos a los cuales Ramírez Marín les está cobrando la factura, está el propio Gobernador Mauricio Vila Dosal, quien ya empezó a aplanar el terreno para que Ramírez Marín sea el próximo Alcalde y el futuro Gobernador, pues «favor con favor se paga».

En 2018, el PRI designó como candidato a la gubernatura a Mauricio Sahuí Rivero, por lo que hace a un lado Ramírez Marín, quien en venganza, y para enterrar políticamente a su compañero de partido, se reunió con Vila Dosal.

Luego de establecer acuerdos por debajo de la mesa, el «Gordo» Marín convenció a su gente a votar por el PAN, por lo que fue notable la derrota del tricolor.

Como en política todo se vale y nada es casualidad, el actual titular del Ejecutivo tiene que devolver el favor de «hoy por ti y mañana por mí», y para disimular, en las últimas semanas es notable el acercamiento que tiene Vila Dosal con Barrera Concha.

Juntos desarrollan programas en beneficio de los meridanos y el más reciente se registró el pasado miércoles 10, con la presentación del Programa Conjunto de Mejora a la Movilidad y la Infraestructura Vial, proyecto dentro de la Agenda Mérida 2050, que contempla una serie de acciones coordinadas que se traducirán en la generación de más de 11 mil empleos, entre directos e indirectos, y una inversión total de 760 millones de pesos.

Cabe destacar que Vila Dosal, en ningún momento toleró que Barrera Concha haya opacado su administración como Alcalde de Mérida, pues pagó los platos rotos cuando el actual edil canceló el contrato de arrendamiento de casi 80 mil luminarias del alumbrado público a la compañía ABC Leasing, establecido entre el Ayuntamiento de Mérida con Banco Santander.

Por ende, un Tribunal Colegiado de Circuito de la Ciudad de México ordenó al Ayuntamiento de Mérida el pago de 281 millones de pesos, más los intereses moratorios.

Por lo que ahora, para Vila Dosal es la oportunidad para saldar cuentas pasadas, responsabilizando a la sociedad de la decisión que tomó en las urnas.

El vínculo entre Vila Dosal y Ramírez Marín tuvo un alto costo para la sociedad yucateca, pues por culpa del actual candidato a la Alcaldía se registraron más de 15 mil despidos de empleados del Gobierno, dejando sin sustento a sus familias.

Vila Dosal logró meter a miles de panistas a las diversas dependencias del Gobierno del Estado, en pago a los favores recibidos en las urnas.

El lado agresor

A poco más de cuatro años del incidente registrado en el estadio deportivo Kukulcán Álamo, sigue sin resolverse el conflicto que protagonizó, cuando agredió a un empresario ganadero y sus hijos, al término del partido de béisbol.

A principios de septiembre del 2016, Ramírez Marín se hizo de palabras con un empresario de Tizimín, Jorge Eduardo Navarrete Pérez, quien lo acusó de atacar por años a su abuelo y lo tildó de cobarde y ladrón, pues se apoderó de un terreno de cerca de mil hectáreas.

En el enfrentamiento también se vieron involucrados varios funcionarios federales y estatales, quienes se hicieron de palabras y recriminaciones, hasta que la situación se tornó más violenta entre el empresario y el legislador con licencia.

Debido a que los ánimos se caldearon y tras algunos forcejeos e insultos, Ramírez Marín fue sacado y subido a su vehículo para huir de la escena.

Entre los funcionarios que participaron en ese altercado estaba Luis Borjas Romero, exsecretario de Juventud del Gobierno del Estado; Carlos Salomón Barbosa; el exregidor Guty Espadas Jr; Jorge Dogre, el expresidente del Colegio de Notarios; así como Jorge Aguilar y Aguilar, entre otros allegados al exlegislador.

De acuerdo con los testigos, fue Ramírez Marín quien propinó el «primer golpe» y, a pesar de ello, aprovechando su fuero denunció al ganadero e, incluso, se giró orden de aprehensión en su contra.

Sol Yucatán intentó entrevistar al afectado, pero se rehusa a declarar al respecto, por temor a represalias.

Ahijado predilecto

Ramírez Marín es el ahijado predilecto de Carlos Salinas de Gortari y fue quien le abrió las puertas para que fuera el otro coordinador de la campaña de Enrique Peña Nieto y, a su vez, le permitió ser diputado federal y, posteriormente, senador.

Cabe destacar que Beatriz Paredes Rangel fue quien acercó a Jorge Carlos a Salinas de Gortari, quien como «mago para las relaciones humanas» hechizó al aquel entonces Presidente de la República.

Con el apoyo de Salinas de Gortari, Jorge Carlos pudo ser Presidente de la Cámara de Diputados, puesto que logró, desde luego, con el despliegue de su inteligencia para acomodarse.

Debido a la cercanía a Salinas de Gortari, revirtió el acoso de Ivonne Ortega Pacheco, quien como Gobernadora agredió a la familia Ramírez Granados.

Ramírez Marín trabajó en la campaña de Peña Nieto y, tras el triunfo, ocupó una cartera en el gabinete presidencial, donde floreció su ambición por el dinero fácil, además que es un nato derrochador.

Posteriormente, convenció a Peña Nieto de poder tener el control de la Cámara de Diputados, por lo que fue nombrado como líder de la bancada priista.

Ante el éxito obtenido, compró su candidatura a la Alcaldía de Mérida, pues está seguro que Vila Dosal ya limpió el camino para que pueda convertirse en edil y de ahí brincar a la gubernatura.

La doble cara

Ramírez Marín negaba ser deshonesto en tanto era el representante del tricolor en la Cámara de Diputados, por lo que pactó acuerdos con la oposición, por lo que supervisó todo gasto relevante en San Lázaro.

Lo cierto es que era considerado el operador central de César Camacho, coordinador de la bancada oficial en diputados, con el aval del Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y aun del Presidente Peña Nieto, para construir puentes y conciliar grupos, no en balde dos de sus promotores son Manlio Fabio Beltrones y Beatriz Paredes.

Posteriormente, como senador, comenzó a hacer más favores, sin pedir nada a nadie, pero ya empezó a cobrar la respectiva factura.

Cabe recordar que Ramírez Marín fue investigado por la Secretaría de Hacienda por presuntos actos de corrupción al frente de la Sedatu, al ser señalado por funcionarios de esa dependencia que tenía despachos de abogados privados con los que se dedica a la extorsión sobre propietarios de terrenos agrícolas, urbanos o turísticos.

Ramírez Marín recaba «apoyos» para una eventual campaña presidencial del titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Luis Videgaray, quien al enterarse solicitó en Los Pinos el cese e, incluso, el procesamiento penal del titular de la Sedatu.

Incluso, Ramírez Marín también se vio involucrado en señalamientos por la construcción irregular de cientos de casas en Guerrero durante su gestión en Sedatu, para albergar a damnificados de huracanes, muchas de las cuales han tenido que ser derrumbadas por su mal estado y la precaria calidad de los materiales que se utilizaron.

De acuerdo con el columnista Roberto Rock L., «Ramírez Marín encarnó el poder del PRI en la Cámara de Diputados: pacta acuerdos con la oposición, acuerda prebendas y canonjías para sus correligionarios, supervisa todo gasto relevante en San Lázaro, se desempeña como vocero de la Cámara toda… Además, acumula ya 18 meses como la voz de su partido en el espacio clave del Instituto Nacional Electoral».

Mencionó que «el político yucateco explicó a sus amigos que no es sólo el operador central de César Camacho, coordinador de la bancada oficial en diputados, pues tiene el aval del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y aun del Presidente Peña Nieto. Presume que sabe construir puentes y conciliar grupos, no en balde dos de sus promotores son Manlio Fabio Beltrones y Beatriz Paredes».

Añadió que, dotado de carisma y convincente oratoria, aunque se le atribuyen escasas luces intelectuales, Ramírez Marín (Mérida, 1961) vive el mejor momento de su vida pública, construida durante tres décadas. Apuesta a que ahora sí tiene al alcance de la mano su sueño de ser Gobernador de Yucatán, en 2018, luego de que hace cuatro años lo intentó sin éxito.

Mencionó que «un fantasma, una densa sombra acompaña, sin embargo, a Ramírez Marín por donde avanza. Una larga historia de corrupción que, según testimonios múltiples, fue lo que provocó en febrero de 2015 su abrupta salida como titular de la Sedatu, desde entonces a cargo de Rosario Robles, pero donde extrañamente él conserva una red de intereses a los que se liga con expedientes cada vez más explosivos».

Resaltó que «fuentes consultadas por este espacio aseguraron que seis meses antes de dejar la Sedatu, Ramírez Marín era ya investigado por la Secretaría de Hacienda, a cuyo frente se hallaba Luis Videgaray. El motivo eran evidencias múltiples de que funcionarios de aquella dependencia y despachos de abogados privados conectados con Ramírez Marín se dedicaban, y dedican aun ahora, a la extorsión sobre propietarios de terrenos agrícolas, urbanos o turísticos, especialmente en la Península de Yucatán».

Abundó que Videgaray había ordenado las indagaciones por indicios de que estas extorsiones se habían practicado en varios casos con el argumento de que se estaban recabando «apoyos» para una eventual campaña presidencial del titular de Hacienda.

La verosimilitud del argumento se basaba en una presunta cercanía con Ramírez Marín desde que ambos coincidieron, en 2009, como diputados federales en la LXI legislatura.

Pero los reportes obtenidos revelan que Videgaray solicitó en Los Pinos el cese e incluso el procesamiento penal de Ramírez Marín. Este cayó, sí, pero a una nueva curul.

Ya en 2016, Ramírez Marín se vio involucrado en señalamientos por la construcción irregular de cientos de casas en Guerrero, durante su gestión en Sedatu, para albergar a damnificados de huracanes, muchas de las cuales han debido ser derrumbadas por su mal estado.

«El exvicecoordinador del PRI en San Lázaro, con estudios locales en abogacía, relaciones industriales y Derecho Parlamentario, ha sido conocido en Yucatán por décadas como un especulador de terrenos que echaba mano de contactos con el Gobierno Federal para concretar negocios. Pero la Sedatu lo catapultó a las grandes ligas», acotó.

Enunció que varios de sus socios, amigos y compadres desde aquellas épocas en que eran simples coyotes judiciales se sumaron a la Sedatu en plan de rapiña.

Uno de ellos, Cástulo Ramírez, fue designado delegado de la dependencia en Yucatán, pero dejó el puesto en medio de escándalos. Otro, Omar Conde, arribó a la delegación en Guanajuato. A un incondicional más, su exasistente Luis Borjas, quien nunca había tenido un cargo público de mediana responsabilidad, logró colocarlo como delegado de Sedesol en el propio Yucatán.

Sobre Borjas hay un episodio singular: fue removido cuando Ramírez Marín dejó Sedatu. Lo relevó Miguel Enríquez López, identificado con Emilio Gamboa, líder del PRI en el Senado, paisano, pero rival político del ahora exitoso diputado federal. En sus primeros días en el puesto, Enríquez encaró una manifestación en su contra, que lo acusó de proteger intereses de Pablo Gamboa, hijo del senador priista. Se aseguró que la movilización tuvo las huellas digitales de Ramírez Marín.

El paso por Sedatu coincidió con un aumento en el patrimonio personal de Ramírez Marín, quien por años vivió en casas de interés social en un fraccionamiento de clase media en Mérida. Ahora ocupa una mansión en el exclusivo fraccionamiento Campestre de la capital yucateca y se le atribuye la propiedad de un rancho en Motul, una residencia de playa en la costa yucateca y un departamento de lujo en Polanco.

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