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VILA: ¿DÓNDE FUERON A PARAR 14.6 MILLONES DE PESOS?

*Después de 10 años de trabajos inconclusos, el Gobernador retomó la construcción del Teatro “José María Iturralde Traconis” de Valladolid, en los que se invertirían unos 15 millones de pesos, cantidad que luego aumentó a 22.6 millones de pesos.

*Pero en la Plataforma Nacional de Transparencia únicamente se declara la inversión de 8 millones de pesos para la edificación del Teatro, según el contrato con el Instituto para la Construcción y Conservación de Obra Pública en Yucatán.

*Además, en el convenio se especifica que, de los 8 millones de pesos, $399,820.45 serían destinados para gastos indirectos, que supuestamente no pueden ser facturados, y el Mandatario Estatal especificó cómo fue gastada esta cantidad, a pesar de que por la Ley de Transparencia está obligado a informar cómo se utilizó hasta el último centavo de la inversión.

 

Redacción/Sol Yucatán

 

Mérida. – Una más, o más bien una menos para el Gobierno de Mauricio Vila Dosal, en donde ha reinado la opacidad en materia de transparencia, pues ésta es prácticamente nula, y la poca información que hay está plagada de incongruencias.

Ahora, un “elefante blanco” que Vila prometió retomar y hacerlo una realidad, simplemente continúa en lo que es, una “obra fantasma”, inconclusa por el anterior gobierno y nuevamente sin terminar por el actual Mandatario Estatal. Nos referimos al Teatro “José María Iturralde Traconis” de Valladolid, que supuestamente detonaría el turismo cultural en el Oriente del Estado.

Eso sí, supuestamente se ha gastado una millonada por el Gobierno de Mauricio Vila Dosal, pero uno no entiende cómo esto es posible, si la obra prácticamente no presenta avances desde que se retomó.

Lo que sí es claro, es que Vila Dosal de nueva cuenta vuelve a quedar en el ojo del huracán, pues va de mentira en mentira, ya que la inversión supuestamente destinada e informada públicamente, difiere mucho de la señalada en la plataforma de Transparencia. Además, el Gobernador de Yucatán prometió tener listo el teatro para el mes de enero del 2020, lo que obviamente no consiguió, y ahora se escuda diciendo que la pandemia del Coronavirus frustró sus planes, lo curioso es que para esa fecha todavía no había emergencia sanitaria en Yucatán.

“Elefante blanco”

Después de 10 años de trabajos inconclusos, obviamente con la irresponsabilidad de anteriores gobernadores y autoridades, pasado el primer semestre del año 2019, el Gobierno de Mauricio Vila Dosal retomó la construcción del Teatro “José María Iturralde Traconis” de Valladolid, en los que se invertirían unos 15 millones de pesos, cantidad que luego aumentó a 22.6 millones de pesos, cifra que precisó el Mandatario Estatal delante el Presidente de la República.

Sin embargo, queda evidenciado que el Gobernador Mauricio Vila Dosal definitivamente esconde algo, pues en el convenio con el Instituto para la Construcción y Conservación de Obra Pública en Yucatán (INCCOPY), subido en la Plataforma Nacional de Transparencia, únicamente se declara la inversión de 8 millones de pesos para la edificación del Teatro de Valladolid, por lo que la pregunta forzada es: ¿a dónde fueron a parar los otros 14.6 millones de pesos restantes que supuestamente Vila Dosal informó delante el Presidente Andrés Manuel López Obrador que se invertirían para la realización de la obra?

Además, en el convenio se especifica que, de los 8 millones de pesos, $399,820.45 serían destinados para gastos indirectos, que supuestamente no pueden ser facturados, pero obviamente, en ningún momento el Mandatario Estatal especificó cómo fue gastada esta cantidad, a pesar de que por la Ley de Transparencia está obligado a informar cómo se utilizó hasta el último centavo de la inversión.

En fin, el caso es que el Teatro que se convertiría en el primer recinto fuera de Mérida que supuestamente iba a contar con las condiciones y características adecuadas para ofrecer espectáculos de calidad en las artes escénicas. La conclusión de la obra estaba programada para el mes de enero del 2020.

El proyecto, que prometía fortalecer la infraestructura cultural y consolidar la vocación turística de este municipio del Oriente de Yucatán, se convertiría en un nuevo atractivo que contribuiría a que los turistas nacionales y extranjeros extiendan su estadía, representando mayor derrama económica y, con ello, ingresos para los habitantes y sus familias.

También se indicó que el foro serviría para detonar el turismo cultural que visita Valladolid, además de que beneficiará directamente a más de 70 mil habitantes, dotándoles de un espacio donde el gremio artístico pueda mostrar sus propuestas.

El edificio elegido para la construcción del Teatro fue hace varios años sede de la escuela primaria “José María Iturralde Traconis”, que fue reubicada de lugar, durante un plan para desahogar el centro de Valladolid en horas pico.

Desde el anuncio del proyecto se planeó que el edificio colonial sería para construir un teatro, pero curiosamente no había recursos para la obra, por lo que el ex diputado federal Liborio Vidal Aguilar gestionó en el Congreso de la Unión casi 50 millones de pesos supuestamente para invertir inicialmente en el plan, pero ni aun así se pudieron concluir los trabajos, pero los recursos sí, cómo no.

Al terminarse los recursos, la obra se detuvo, las autoridades se lavaron las manos e incluso el Gobierno Estatal anterior al de Vila informó que lo concluiría, pero tampoco le invirtió dinero, de modo que la obra quedó como un “elefante blanco”.

Detalladamente, el teatro “José María Iturralde Traconis” contaría con una capacidad para 640 personas aproximadamente, un escenario y foso para orquesta, es decir, el área en la que suelen colocarse los músicos, así como con 4 camerinos en planta baja y 1 camerino colectivo en planta alta con servicios sanitarios.

Junto a lo anterior, se instalaría un sistema de refuerzo electroacústico a la altura de sus características y la intercomunicación y voceo contaría con equipo de calidad, con lo cual, a través de estos trabajos integrales, se tendrían instalaciones cómodas para las más de 600 personas que podrán disfrutar de diversas puestas en escena.

Sin embargo, nunca se concluyó la obra, que hasta la fecha sólo ha quedado en promesas. En lo que respecta a la construcción, se logró remozar el exterior, incluso en la parte central se tuvo que levantar una estructura que funciona como el techo, pero en el interior casi no se ha hecho gran cosa, incluso en la parte donde estarán las butacas, aún es tierra. Tampoco se construyó el escenario, donde se presentarían los eventos culturales.

Tras esto, de acuerdo con información del actual Gobierno Estatal, se retomarían los trabajos en Valladolid. Es más, el Gobernador Mauricio Vila Dosal reiteró ante el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, que se invertirán 22.6 millones de pesos (¿no supuestamente eran 15? ¿No en el convenio sólo se mencionaron 8 millones?) para concluir el edificio.

En los datos que mencionó ante AMLO, Vila Dosal dijo que los trabajos se reanudarían en agosto del 2019 y que la obra estaría lista para enero del 2020.

Tras el anuncio, el Gobernador Mauricio Vila hizo un llamado al alcalde vallisoletano, Enrique Ayora Sosa, y a la titular de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), Erica Millet Corona, para promover la realización de diversas actividades culturales que le den vida y utilidad.

Por su parte, el titular de la Secretaría de Obras Públicas (SOP), Virgilio Crespo Méndez, también dio a conocer que las obras para concluir la construcción del teatro comprenderían también mejorar las fachadas superiores, escaleras en galerías y refuerzo de estructura metálica. También se realizarían muros de contención y piso.

En cuanto a instalaciones, Crespo Méndez explicó que se trabajaría en el área hidráulica que abarca los muebles sanitarios, pozos pluviales y canalizaciones, al tiempo que se harían trabajos de albañilería y se mejorarían las instalaciones eléctricas, se colocarían aires acondicionados, iluminación escénica, cancelerías, aluminio y butacas.

A su vez, la representante de la comunidad artística de Valladolid, Guadalupe Vargas Blanco, de manera ingenua, expresó su reconocimiento al Gobernador para dar conclusión a una obra que no sólo abriría un nuevo espacio para dar a conocer a los talentos locales, sino que hace memoria a aquellos artistas que han impulsado el nombre de Yucatán en las artes.

Al finalizar el evento protocolario, Vila Dosal, junto con la actriz Jazmín López, mejor conocida como “Tina Tuyub”, y la artista Andrea Herrera, dieron el banderazo que marcaba la puesta en marcha oficial de estas obras.

En el evento también estuvieron presentes el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) Delegación Yucatán, Raúl Aguilar Baqueiro, y las diputadas Paulina Viana Gómez, María Teresa Moisés Escalante y Mirthea Arjona Martín, así como el legislador Miguel Candila Noh y el empresario vallisoletano Liborio Vidal Aguilar, el mismo que informó que previamente se gastaron 50 millones de pesos para construir el Teatro, que nunca terminó.

En fin, retomado el trabajo los avances en la edificación en un inicio eran evidentes: la fachada se veía bien; las azoteas llevaban un 95 por ciento de su totalidad; las escaleras de acceso a las galerías 85 por ciento; el lobby 45 por ciento; los muros de contención de las plateas 74 por ciento; el escenario y el foso 32 por ciento.

También se habían realizado los refuerzos en las estructuras metálicas, que estaban al 95 por ciento; los camerinos y aires acondicionados, 75 por ciento; mientras, la obra civil en graderías y los baños, 80 por ciento.

El recinto supuestamente albergaría a más de 600 personas, incluyendo lugares para quienes viven con alguna discapacidad. El escenario tendría un foso para orquesta, así como cuatro camerinos en la planta baja y un camerino colectivo en la planta alta, con servicios sanitarios de calidad.

En cuestiones técnicas, el lugar contaría con un sistema de refuerzo electroacústico a la altura de sus necesidades. Las instalaciones también incluirán un sistema de intercomunicación y voceo para brindar comodidad a las audiencias que se recibirán en cada espectáculo.

Estaba por detallarse la pintura en los muros, se colocarían barandales en las escaleras, tanto interior como en la gradería, y se llevarían a cabo las pruebas de aire y sonido.

Lamentablemente los avances quedaron hasta ahí, otra vez Mauricio Vila Dosal demostró mucho ruido y pocas nueces, pues el proyecto de nueva cuenta quedó inconcluso, sin terminar, los recursos fueron consumidos y en materia de transparencia difieren mucho a lo informado. Ya pasó enero del 2020 y, una vez más, el Teatro de Valladolid es un “elefante blanco”.

La pandemia, la excusa

Para escudar su incompetencia, el Gobierno del Estado que encabeza Mauricio Vila Dosal argumentó que debido a la pandemia por la que se atraviesa actualmente no se pudo concluir la obra del Teatro de Valladolid.

Incluso Vila Dosal se encargó de difundir que expertos en la materia, como lo es Raúl Aguilar Baqueiro, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción (CMIC), dieran a conocer que cinco meses después de haber sido declarada la emergencia sanitaria en Yucatán, el sector de la construcción cayó un 32 por ciento, lo que representa una cifra histórica.

Se reiteró que la contingencia obligó a una paralización de los sectores productivos del Estado, y el de la construcción fue uno de los más castigados. Incluso se dijo que falta por atravesar meses muy difíciles, por la falta de obra pública que en condiciones normales ya estaría realizando el Gobierno del Estado en los municipios.

También se reiteró que una similar situación de incertidumbre se vive en el sector privado inmobiliario, lo que ha propiciado una desaceleración en obras y proyectos previstos para este 2020.

Aguilar Baqueiro, quien parece estar en contubernio con Vila Dosal, expresó que el Gobierno del Estado había anunciado la realización de obras de infraestructura por un monto superior a los 3 mil millones de pesos, que ahora se sabe no se cumplirá.

De la misma forma, el Ayuntamiento de Mérida había proyectado obras para este año por un estimado de 464 millones pesos, pero la situación actual ha obligado a un ajuste que impedirá el cumplimiento de esta meta.

Recordó que en 2019 se programaron 2 mil 229 millones de pesos para obras de infraestructura, de los cuales, el 93.16% se hizo con contratos a través de licitaciones públicas, y los desarrollaron 204 empresas, de las que 193 fueron yucatecas y 181 afiliadas a la CMIC.

Entre las obras que se consumaron en 2019 estaba la conclusión del Teatro “José María Iturralde Traconis”, de Valladolid, en el que a final de cuentas se supone que se realizó una inversión de 22.6 millones de pesos, aunque, insistimos, sólo se declararon 8 millones en la plataforma de transparencia.

Por las reducciones presupuestales y la urgencia de canalizar recursos para afrontar la pandemia, Aguilar Baqueiro señaló que será muy difícil alcanzar los montos previstos de inversión para infraestructura.

Sobre este mismo tema, Eduardo Ancona Riestra, presidente de la Cámara Nacional de Vivienda (Canadevi), enfatizó que el 2020 será un año muy complicado en el que esperan un desplome de hasta el 30% en construcción de casas habitación en el Estado.

Eso sí, a pesar de estas advertencias, resulta que otras obras de construcción para lucirse y quedar supuestamente bien parados Mauricio Vila Dosal y el Presidente Municipal Renán Barrera Concha no han sido detenidas, claro ejemplo de esto son las criticadas “mini casitas” que han entregado, supuestamente para beneficio de la población más vulnerable en el Estado.

En fin, a esto se agrega una paralización en el sector inmobiliario, lo que ha frenado inversiones privadas significativas, que repercuten a su vez, negativamente, en la generación de vivienda social y privada en el Estado.

Abundó que, hasta antes de la emergencia sanitaria, Yucatán era uno los tres Estados con mayor crecimiento inmobiliario, y luego de hacerlo a un ritmo del 3.2 por ciento en 2018, esta cifra fue rebasada el año pasado.

Sin embargo, supuestamente las condiciones actuales establecen un retroceso en este rubro, ya que se dejarán de construir unas 2 mil viviendas para el sector privado.

Agregó que, al ser considerada en la primera ola de la reactivación económica, la construcción reinició actividades el pasado 8 de junio, y hasta el momento no se han registrado casos de contagio entre alarifes y personal de obra.

En estas condiciones se espera redoblar el paso para poder alcanzar, aunque sea un mínimo crecimiento al cierre de este año.

Aparentemente esto es mucha información que procesar, pero la realidad es simple: Mauricio Vila Dosal volvió a dejar mal al pueblo yucateco; una vez más dejó evidenciada su irresponsabilidad; dejó una importante obra inconclusa, otro “elefante blanco”; mintió respecto a la inversión realizada en la misma y, finalmente, se aprovechó de la pandemia, un mal que azota al mundo entero, el cual utilizó como burda excusa para justificar su incompetencia, pues sí ha cumplido con otras obras que lo hacen lucir como un buen Mandatario.

Sin duda, Vila Dosal tiene mucho qué explicar a la sociedad y rendir cuentas claras con respecto al Teatro “José María Iturralde Traconis de Valladolid.»

 

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